Samosas dulces con pasas y semillas de amapola

Las samosas dulces con pasas y semillas de amapola son una exquisita variación de las famosas empanadas indias, tradicionalmente conocidas por su corteza crujiente y su rico sabor. En la cocina original, las samosas se fríen en abundante aceite, pero en nuestra receta utilizamos el horno. Esto hace que el postre sea menos grasoso, conservando una textura increíble gracias a la finísima masa filo. El uso de esta masa comprada ahorra mucho tiempo y permite concentrarse en lograr el relleno perfecto. La combinación de pasas hidratadas, el toque terroso de la amapola y la canela especiada crea un aroma profundo y penetrante que llena la casa de calidez desde el horneado, convirtiendo la hora del té en una verdadera fiesta.

Preparación: 20 minutos
Cocción: 50 minutos
Cantidad: 6 Porciones
Por porción
Calorías: 315 kcal
Proteínas: 6 g
Grasas: 13.5 g
Carbohidratos: 45 g

Ingredientes

  • 2 hojas de masa filo de 30x40 centímetros
  • 40 g de mantequilla
  • 1 huevo
  • 3 cucharaditas de ajonjolí negro
  • 150 g de pasas
  • 80 g de semillas de amapola
  • 60 g de azúcar
  • 1/2 cucharadita de canela molida
  • 200 ml de agua
  • Azúcar glas (para decorar)

Cómo preparar samosas dulces con pasas y semillas de amapola

Preparemos el relleno. Remoje las pasas en agua caliente y, después de unos minutos, enjuáguelas bien. Lave siempre las frutas deshidratadas y los frutos secos antes de consumirlos; sus condiciones de almacenamiento y transporte suelen dejar mucho que desear.

Remojo de pasas en un tazón de metal con agua

El remojo permite no solo suavizar las pasas, sino también limpiarlas a fondo antes de cocinarlas.

Cubra las semillas de amapola con agua fría, déjelas reposar unos minutos y escurra con cuidado el agua junto con cualquier impureza. Páselas por un colador fino y enjuáguelas nuevamente con agua fría.

Semillas de amapola lavadas en un colador fino sobre un tazón

Utilice un colador muy fino para lavar cuidadosamente las semillas de amapola y eliminar polvo o impurezas.

Ponga las pasas y las semillas de amapola en una olla, y agregue el azúcar. Si no le molesta hervir la miel, sustituya la mitad del azúcar por miel; quedará aún más sabroso.

Semillas de amapola, pasas y azúcar en una olla con una espátula de madera

Mezclamos las semillas de amapola, las pasas y el azúcar, formando la base de nuestro relleno dulce.

Vierta agua caliente e incorpore la canela molida. Lleve la mezcla a ebullición y cocine a fuego lento durante aproximadamente media hora, hasta que el agua se evapore por completo. El resultado debe ser una pasta espesa y viscosa.

Cocción de la mezcla de amapola y pasas con canela molida

Cocinamos la mezcla hasta que el líquido se evapore por completo y el relleno espese.

Transfiera esta preparación a un procesador de alimentos y triture durante un par de minutos. Obtendrá un relleno denso en el que las semillas de amapola son bien visibles.

Relleno espeso de semillas de amapola en el tazón de un procesador de alimentos

Después de procesarlo, el relleno adquiere una textura viscosa, fácil de untar sobre la masa.

Saque la masa filo congelada del congelador media hora antes de empezar y déjela a temperatura ambiente. Extienda una hoja sobre la tabla de cortar y unte con mantequilla derretida. Sobre la mantequilla, coloque el relleno y extiéndalo formando una capa fina. Mientras trabaja con una hoja, cubra el resto de la masa con un paño de cocina grueso para evitar que se seque.

Distribución del relleno de amapola en una capa fina sobre la masa filo

Es importante distribuir el relleno de manera uniforme para que cada bocado esté lleno de sabor.

Coloque la siguiente hoja de masa sobre el relleno, presione suavemente y unte con más mantequilla derretida. Si es necesario, recorte los bordes con un cuchillo.

Capas de masa filo untadas con mantequilla derretida

La mantequilla entre las capas de masa filo garantizará esa famosa textura crujiente.

Tome un cuchillo ancho y afilado, o un cortador de pizza, y corte la masa con el relleno a lo largo del lado más corto en tiras de 8 a 10 centímetros de ancho.

Corte de la lámina de masa con relleno en tiras anchas

Cortamos la masa en tiras, que serán la base de nuestras samosas triangulares.

Doble las samosas formando triángulos y remeta el borde suelto de la masa hacia adentro.

Proceso de doblado de la tira de masa en forma de triángulo

Doblamos la tira cuidadosamente, formando un triángulo compacto con el relleno en su interior.

Bata un huevo en un tazón pequeño. Pincele las samosas con el huevo por un lado. Coloque papel encerado sobre una bandeja para hornear y distribuya las samosas dejando espacio entre ellas.

Samosas crudas dispuestas en una bandeja para hornear con papel encerado

Pincelamos cada samosa con huevo para lograr un brillo apetitoso tras el horneado.

Espolvoree las samosas con ajonjolí negro. Precaliente el horno a 200 grados Celsius. Coloque la bandeja en el nivel medio del horno precalentado.

Samosas en la bandeja espolvoreadas con ajonjolí negro antes de ir al horno

El ajonjolí negro le aporta a la preparación un aspecto sofisticado y un ligero aroma a nuez.

Hornee de 18 a 20 minutos hasta que estén doradas. Sáquelas inmediatamente del horno y déjelas enfriar en la misma bandeja.

Samosas horneadas de color dorado sobre una hoja de papel encerado

Cuando las samosas estén doradas, es el momento de retirarlas y dejarlas enfriar un poco.

Espolvoree las samosas dulces de pasas y amapola con azúcar glas. Sírvalas con té, café, leche fría o un rico cacao caliente.

Samosas dulces de amapola terminadas y espolvoreadas con azúcar glas

Sirva las samosas tibias o frías; son deliciosas de cualquier manera.

Es mejor servir estas samosas dulces de pasas y amapola ligeramente tibias, cuando el contraste entre la masa crujiente y el relleno suave es más pronunciado. Combinan perfectamente con un té negro clásico o café, así como con un vaso de leche fría o un cacao espeso y caliente. Para darle al postre un aspecto aún más festivo, asegúrese de espolvorear las samosas con azúcar glas antes de servir; resaltará su color dorado y añadirá un toque final de dulzura.

Si le sobran samosas, guárdelas en un recipiente hermético a temperatura ambiente durante un máximo de dos días. Para devolverles su textura crujiente original, simplemente caliéntelas en un horno precalentado de 3 a 5 minutos antes de comerlas. Para variar, la próxima vez intente agregar un poco de nuez picada o ralladura de naranja al relleno: le dará al plato nuevos matices de sabor y lo hará aún más interesante.