¿Quién dijo que un schnitzel tiene que ser de carne? Te presentamos una alternativa sorprendente y deliciosa que conquistará tu paladar: el schnitzel vegetariano de repollo tierno. Este plato, muy popular en la cocina casera de Europa del Este, transforma un humilde repollo en una comida crujiente por fuera y tierna por dentro. Es una receta económica, fácil de preparar y perfecta para un almuerzo ligero o una cena diferente. ¡Prepárate para descubrir tu nueva forma favorita de comer repollo!
Ingredientes para el schnitzel vegetariano de repollo tierno
- 1 repollo tierno pequeño
- 2 huevos
- 50 g de harina de trigo
- 100 g de pan rallado
- 50 ml de aceite vegetal para freír
- sal
Modo de preparación del schnitzel vegetariano de repollo tierno
Cortamos un repollo blanco tierno por la mitad. Este plato también se puede preparar con repollo tardío, pero solo usando hojas individuales. Un repollo más maduro no se cocinará rápidamente entero y el plato perderá su encanto.
Cortamos las mitades del repollo nuevamente por la mitad o en tres partes, dependiendo del tamaño. No retiramos el corazón por completo. Intenta mostrar tus habilidades de corte virtuoso y deja una fina capa del corazón para que las hojas de repollo no se deshagan al hervir.
En los repollos tiernos, el corazón es suave y se cocinará al mismo tiempo que las hojas.
Colocamos los trozos cortados en una olla pequeña, añadimos 1-2 cucharaditas de sal de mesa y vertemos agua hirviendo hasta cubrirlos por completo.
Cocemos durante 6-7 minutos a fuego moderado después de que hierva. Los sacamos con cuidado y los colocamos en un colador para que escurra el agua y se enfríen.
Primero, empanamos el repollo en harina de trigo. Cualquier empanizado suele comenzar con esto. Si por alguna razón no quieres añadir harina al plato, en este paso puedes sustituirla por almidón de papa o de maíz.
Mezclamos los huevos crudos con una pequeña pizca de sal, batiéndolos con un tenedor para que las claras y las yemas se combinen.
Sumergimos el repollo enharinado en la mezcla de huevo.
Luego, pasamos el repollo por pan rallado, cubriéndolo por todos lados para que el pan lo cubra por completo. Puedes preparar tu propio pan rallado en casa. Para ello, corta una barra de pan en cubos pequeños y sécala en el horno a unos 120 grados Celsius hasta que esté dorada. Luego, tritúralo en un procesador de alimentos.
En una sartén antiadherente o de hierro fundido, calentamos 2-3 cucharadas de aceite de oliva y freímos los schnitzels uno por uno hasta que estén dorados por cada lado. En nuestro caso, cada “filete” tiene tres lados.
Servimos los schnitzels calientes, aderezados con smetana (una crema agria espesa de Europa del Este) y espolvoreados con hierbas frescas.
¡Y ahí lo tienes! Un plato sencillo que demuestra cómo los ingredientes más básicos pueden convertirse en una comida memorable. La clave de este schnitzel de repollo es el contraste de texturas: esa capa dorada y crujiente que envuelve un interior suave y jugoso. Sírvelo recién hecho para disfrutarlo al máximo. Además de la crema agria, puedes acompañarlo con una salsa de yogur y eneldo o tu aderezo favorito. Esperamos que disfrutes de esta receta tanto como nosotros. ¡Buen provecho!










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