La batata, también conocida como camote en muchas partes de América Latina, es un tesoro culinario lleno de sabor y versatilidad. Aunque a menudo se disfruta asada o en puré, esta receta de batata frita en sartén te mostrará una faceta completamente nueva y deliciosa. Con una textura tierna por dentro y un exterior dorado y crujiente, es la guarnición perfecta o un plato principal ligero que te conquistará desde el primer bocado. ¡Prepárate para descubrir una forma sencilla y rápida de disfrutar este maravilloso tubérculo!
Ingredientes para la batata frita
- 350 g de batata (2 tubérculos grandes)
- 20 g de mantequilla clarificada (también conocida como ghee, es mantequilla sin sólidos lácteos ni agua)
- 5 g de ajonjolí negro
- 5 g de ajonjolí blanco
- sal, pimiento rojo molido al gusto
Modo de preparación de la batata frita
Con un pelador de verduras, retira una fina capa de piel de los tubérculos de batata. Una característica de este tubérculo es la ausencia total de “ojos”, por lo que se pela rápidamente.
Lava los tubérculos pelados y córtalos en rodajas de aproximadamente un centímetro de grosor. Si el tubérculo de batata es muy grueso, corta las rodajas por la mitad.
Coloca las rodajas de batata en una olla profunda y vierte un poco de agua hirviendo. Tapa la olla, ponla al fuego y llévala a ebullición. Cocina durante 3-4 minutos, este tiempo suele ser suficiente. Puedes comprobar si está lista con un cuchillo o un palillo de madera, de la misma manera que se comprueba la cocción de las papas. Este método de cocción, en el que se utiliza una pequeña cantidad de agua o el propio jugo del alimento, se conoce como blanquear o pochar.
Escurre la batata precocida en un colador. Deja el colador sobre un bol para que se drene toda el agua. Las rodajas precocidas todavía están firmes, pero de todos modos hay que manipularlas con cuidado para que no se deshagan.
En una sartén antiadherente, pon un trozo de mantequilla clarificada (ghee). En lugar de mantequilla clarificada, puedes usar mantequilla normal y añadirle una cucharada de aceite vegetal o de oliva.
Con cuidado, pasa las rodajas de batata a la sartén caliente. Fríelas a fuego medio hasta que estén doradas por ambos lados.
Unos 2-3 minutos antes de que estén listas, espolvorea la batata con ajonjolí (sésamo) blanco y negro, y pimiento rojo molido al gusto.
Agita la sartén para que las semillas se distribuyan de manera uniforme.
Sírvelas calientes. Esta deliciosa batata frita es perfecta para un menú vegetariano.
Para una versión vegana (o de vigilia), sustituye la mantequilla clarificada por aceite de oliva o de girasol.
¡Y ahí lo tienes! Una batata frita perfecta, lista para disfrutar. Sírvela caliente, recién salida de la sartén, para apreciar al máximo su textura y sabor. Este plato es increíblemente versátil: acompáñalo con una salsa de yogur y hierbas, un toque de queso fresco desmoronado o simplemente disfrútalo tal cual. Es una excelente opción para una cena rápida entre semana o para sorprender a tus invitados con una guarnición diferente y llena de color. ¡Buen provecho y esperamos que esta receta se convierta en una de tus favoritas!









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