¡Bienvenido a un viaje culinario al corazón de Europa del Este! Hoy preparamos Bigos a la bielorrusa, un estofado rústico y reconfortante que es pura tradición en un plato. Conocido como el 'estofado del cazador', el bigos combina la acidez del chucrut con la dulzura de la col fresca, la riqueza de la panceta de cerdo y el profundo sabor de las carnes ahumadas. Es el plato perfecto para los días fríos, una receta que se ha transmitido de generación en generación, y que mejora su sabor con cada día que pasa. ¡Prepárate para llenar tu cocina con un aroma increíble y sorprender a todos con este clásico inolvidable!
Ingredientes para el bigos a la bielorrusa con col fresca y chucrut
- 0.5 kg de chucrut (col fermentada)
- 0.5 kg de col fresca
- 0.5 kg de panceta de cerdo
- 300 g de salchicha ahumada
- 300 g de salchichas gruesas de cerdo
- 150 g de cebolla
- 4 hojas de laurel
- 1 cucharadita de alcaravea
- 2 cucharaditas de pimentón dulce molido
- 30 ml de aceite vegetal
- 1 taza de vino blanco seco
- tomillo seco, pimienta y sal al gusto
Modo de preparación del bigos a la bielorrusa con col fresca y chucrut
Comenzamos con el chucrut (col fermentada); realizaremos un pequeño proceso de preparación que ayudará a eliminar el olor desagradable durante la cocción. Primero, colocamos el chucrut en un bol profundo, lo cubrimos con agua fría, lo enjuagamos y lo escurrimos en un colador, lavándolo bien bajo el grifo.
Luego, ponemos el chucrut en una olla, lo cubrimos con agua caliente, tapamos, y a fuego fuerte lo llevamos rápidamente a ebullición. Cocinamos durante 2-3 minutos, escurrimos el agua y lo enjuagamos nuevamente bajo el grifo. Repetimos este procedimiento dos veces; durante este tiempo, es recomendable encender el extractor de la cocina a máxima potencia.
Cortamos la panceta de cerdo cruda, que puede tener costillas, en trozos grandes. En esta receta se utiliza panceta con piel, ya que con la cocción prolongada la piel se vuelve muy tierna.
Cortamos un poco de grasa de la panceta en cubos pequeños. En una cazuela grande, vertemos aceite vegetal, añadimos la cebolla finamente picada y los trozos de grasa de cerdo. Sofreímos la cebolla y, al mismo tiempo, derretimos la grasa.
A continuación, agregamos la panceta de cerdo troceada y la doramos rápidamente a fuego fuerte hasta que adquiera un color dorado.
Cortamos la col fresca en tiras finas y colocamos una capa sobre la panceta dorada.
Sobre la col fresca, colocamos la salchicha ahumada y las salchichas gruesas de cerdo cortadas en rodajas gruesas.
Escurrimos bien el chucrut previamente cocido en un colador y cubrimos todos los ingredientes en la cazuela con una capa de este.
En este punto, vertemos el vino blanco seco, añadimos el pimentón dulce molido, la alcaravea, las hojas de laurel, salpimentamos al gusto y agregamos una pizca de tomillo. El tomillo es muy aromático y, en combinación con el vino blanco y los ahumados, ¡le da al plato un aroma inconfundible!
Ahora, tapamos bien la cazuela y cocinamos a fuego fuerte durante unos 15 minutos, hasta que el bigos comience a hervir. Luego, reducimos el fuego al mínimo y cocinamos a fuego lento durante 2 horas.

Cocinamos el bigos a fuego fuerte con la tapa hasta que hierva, luego cocinamos a fuego lento durante 2 horas
Dejamos que el bigos a la bielorrusa listo se enfríe un poco y repose, y luego lo servimos, espolvoreado con hierbas frescas.
¡Y ahí lo tienes! Un plato de Bigos a la bielorrusa listo para calentar el cuerpo y el alma. Este estofado es la prueba de que la paciencia en la cocina tiene su recompensa. Sírvelo bien caliente, idealmente acompañado de pan de centeno o unas papas cocidas para absorber todos sus jugos. Una cucharada de smetana (una crema agria espesa de estilo europeo oriental) por encima le dará el toque final perfecto. Un consejo de tradición: ¡el bigos siempre sabe mejor al día siguiente! Guárdalo en el refrigerador y disfruta de cómo sus sabores se fusionan y profundizan. ¡Buen provecho!










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