El schnitzel, un clásico de la cocina centroeuropea, es famoso en todo el mundo por su sencillez y su increíble sabor. Aunque su nombre suene sofisticado, en esencia es un filete de carne muy fino, empanizado y frito hasta alcanzar una perfección dorada y crujiente. En América Latina, lo conocemos y amamos como "milanesa", y esta receta te enseñará a preparar una versión de cerdo que quedará espectacularmente jugosa por dentro y con una cobertura irresistible. ¡Es el plato perfecto para una comida familiar o una cena rápida entre semana que sorprenderá a todos!
Ingredientes para el schnitzel de cerdo
- 600 g de cerdo (preferiblemente lomo)
- 2 huevos de gallina
- 2 cucharadas de harina de trigo
- 3 cucharadas de pan rallado
- 30 ml de aceite vegetal sin olor
- 20 g de mantequilla
- pimienta negra, sal
- mezcla de verduras estilo mexicano para la guarnición (congelada)
Modo de preparación del jugoso schnitzel de cerdo
Corta el lomo de cerdo con finas vetas de grasa en rodajas de aproximadamente 1.5-2 centímetros de grosor, a contra fibra. Seca la carne con una toalla de papel; para los bistecs, no debe estar húmeda.
Coloca los trozos de cerdo en una tabla de cortar y cúbrelos con film transparente. Aplánalos con un mazo para carne, primero por un lado y luego por el otro. Cuanto más delgada quede la carne, más rápido se cocinarán los schnitzels.
Machaca la pimienta de colores en un mortero y frota los bistecs con la pimienta y sal por ambos lados.
A continuación, espolvorea la carne con harina de trigo. Puedes poner la harina en un plato o espolvorear los bistecs directamente sobre la tabla.
Así, la primera capa del empanizado es harina de trigo o almidón. Una fina capa de harina sella la carne; asegúrate de sacudir el exceso.
En un plato hondo, bate los huevos de gallina con un tenedor hasta que la clara y la yema formen una mezcla homogénea.
Sumerge los schnitzels enharinados en el huevo.
En otro plato, vierte el pan rallado. Pasa los schnitzels por el pan rallado, cubriéndolos cuidadosamente para que no queden partes sin empanizar.
En una sartén, vierte el aceite refinado, añade la mantequilla y calienta hasta que la mantequilla comience a hacer espuma.
Coloca los schnitzels en el aceite caliente y fríelos durante 4-5 minutos por un lado. Los bistecs y schnitzels deben cocinarse a fuego fuerte. Durante la fritura, no toques los trozos de carne: no los levantes, no los voltees antes de tiempo ni los presiones con una espátula. Simplemente ten paciencia y espera a que la carne se cocine; el tiempo indicado es suficiente para que el empanizado adquiera una costra dorada.
Voltéalos y fríelos hasta que estén dorados por el otro lado.
Retira la carne de la sartén, colócala en un plato y déjala reposar unos minutos para que se “relaje”.
Para la guarnición, hierve la mezcla de verduras estilo mexicano en agua con sal durante unos minutos, escúrrela en un colador o cocina las verduras al vapor.
¡Y ahí lo tienes! Un schnitzel de cerdo perfecto, listo para disfrutar. Tradicionalmente, se sirve con una rodaja de limón para exprimir justo antes de comer, lo que realza maravillosamente su sabor. También combina a la perfección con una ensalada de papas, puré de manzana o simplemente unas papas fritas. No dudes en experimentar con diferentes guarniciones. Esperamos que esta receta te inspire a traer un trocito de Europa a tu mesa. ¡Buen provecho y no olvides compartir tus creaciones con nosotros!










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