¿Buscas una forma nueva y deliciosa de disfrutar los calabacines? ¡Has llegado al lugar correcto! Las tortitas, conocidas como "oladyi" en Europa del Este, son un plato reconfortante y muy popular. Hoy te traemos una versión elevada de esta receta clásica: unas jugosas tortitas de calabacín enriquecidas con el intenso sabor del queso parmesano y el toque terroso de los champiñones. Son increíblemente fáciles de hacer, perfectas para cualquier comida del día y una manera fantástica de incorporar más verduras a tu dieta. ¡Prepárate para enamorarte de este plato!
Ingredientes para las tortitas de calabacín con parmesano y champiñones
- 400 g de calabacín pelado
- 40 g de queso parmesano
- 2 huevos
- 2 cucharadas colmadas de harina
- 120 g de champiñones frescos
- 1 cebolla
- un manojo de perejil
- 1 cucharadita de pimentón dulce molido
- 1 cucharadita de fenogreco molido
- sal, aceite de oliva
Modo de preparación de las tortitas sustanciosas de calabacín con parmesano y champiñones
Pelamos el calabacín, con una cuchara retiramos el centro blando con las semillas, dejando solo la pulpa firme. Los zucchinis tiernos se pueden usar enteros, sin pelar.
Rallamos la verdura con un rallador grueso o la procesamos en un robot de cocina, y la ponemos en un bol hondo.
¡Importante! La masa con calabacín debe salarse justo al final. Si se sala en este paso, soltará mucho líquido y habrá que escurrirlo o añadir más harina.
Rallamos el parmesano con un rallador fino; este tipo de queso es ideal para las tortitas de calabacín, no recomiendo sustituirlo por otro. Añadimos el parmesano rallado al bol.
Cascamos dos huevos frescos en el bol y mezclamos los ingredientes con una cuchara.
Añadimos la harina de trigo. A los partidarios de un estilo de vida saludable les aconsejo usar harina integral, y a quienes preparan platos sin harina de trigo, sustituirla por harina de garbanzo o de arroz.
Sazonamos la masa: añadimos pimentón dulce molido y fenogreco molido. El fenogreco (una especia con un aroma dulce y ligeramente amargo, similar al sirope de arce) es una especia muy popular en la cocina oriental. En las tiendas de especias orientales se puede encontrar el chaman molido (un condimento popular en la cocina de Europa del Este y Oriente Medio, cuya base principal es el fenogreco), que también se elabora principalmente con fenogreco.
Picamos finamente los champiñones frescos (en esta receta se usan champiñones boletus) y cortamos la cebolla en cubos. Calentamos aceite de oliva en una sartén. En el aceite caliente, primero ponemos los champiñones picados y, cuando se evapore el líquido, añadimos la cebolla picada. Sofreímos los champiñones con la cebolla hasta que estén listos.
Dejamos que los champiñones sofritos se enfríen un poco y los añadimos a la masa. En este punto, salamos la masa y mezclamos bien.
Añadimos un pequeño manojo de perejil finamente picado y volvemos a mezclar.
Engrasamos una sartén antiadherente con aceite de oliva, vertemos cucharadas de la masa para formar las tortitas en la sartén caliente y las freímos hasta que estén doradas por ambos lados, aproximadamente 3-4 minutos por cada lado.

Freímos las tortitas de calabacín hasta que estén doradas por ambos lados, unos 3-4 minutos por cada lado
Servimos las tortitas de calabacín calientes con smetana (una crema agria espesa de Europa del Este, que se puede sustituir por crème fraîche o una mezcla de crema ácida y nata para montar) o salsa de yogur. ¡Buen provecho!
¡Y listo! Ya tienes unas tortitas de calabacín doradas, tiernas por dentro y llenas de sabor. Este plato es un maravilloso ejemplo de cómo ingredientes sencillos pueden crear algo verdaderamente especial. Sírvelas recién hechas, acompañadas de una cucharada de salsa de yogur o tu aderezo cremoso favorito para un contraste fresco. Son perfectas como plato principal ligero, como guarnición o incluso como un aperitivo para compartir. Esperamos que disfrutes de esta receta tanto como nosotros. ¡No olvides contarnos cómo te quedaron!











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