¡Prepárate para descubrir una combinación de sabores que te sorprenderá! Este filete de pollo con manzanas en salsa de miel y mostaza es la prueba de que no necesitas pasar horas en la cocina para crear un plato memorable. La jugosidad del pollo se complementa a la perfección con la dulzura de las manzanas y el toque picante y aromático de la salsa. Es una receta ideal para una cena entre semana, cuando buscas algo rápido pero lleno de sabor, o incluso para sorprender a tus invitados en una ocasión especial. ¡Vamos a cocinar!
Ingredientes para el filete de pollo con manzanas en salsa de miel y mostaza
- 2 filetes de pechuga de pollo (de 170 g cada uno)
- 2 manzanas agridulces pequeñas
- 1 cebolla
- 2 cucharaditas de mostaza de mesa
- 1 cucharada de miel
- 2 cucharadas de aceite de oliva
- sal, pimienta negra, perejil al gusto
Cómo preparar filete de pollo con manzanas en salsa de miel y mostaza
Cortamos dos filetes grandes de pechuga de pollo. Para una porción de adulto, es suficiente un trozo de 150-180 g.
Pelamos la cebolla y la cortamos en rodajas finas. Cortamos las manzanas, les quitamos el corazón y las cortamos en gajos de aproximadamente un centímetro de grosor.
Con un cuchillo afilado, hacemos cortes en forma de cruz en ambos lados del filete de pollo. Rociamos el filete preparado con una cucharada de aceite de oliva.
En un bol, vertemos 3-4 cucharadas de agua o 45 ml de vino blanco seco. Añadimos sal y pimienta negra molida al gusto. Agregamos la miel y la mostaza de mesa. Mezclamos bien los ingredientes. Si la miel es espesa y tiene grumos, prepara la salsa con agua tibia; en un ambiente cálido, la miel se disolverá rápidamente. Si cocinas con vino, calienta la salsa a baño maría o en una cacerola pequeña.
Calentamos bien una sartén. Colocamos el filete de pollo preparado en la sartén caliente. Freímos a fuego alto durante 2 minutos por cada lado hasta que se forme una costra dorada. No es necesario levantar ni voltear la carne durante la fritura, simplemente déjala por dos minutos y olvídate de ella.
Retiramos el filete dorado de la sartén y lo pasamos a un plato por un momento. No es necesario lavar la sartén, la usaremos para preparar la salsa.
Vertemos en la sartén el aceite de oliva restante, otra cucharada. Añadimos la cebolla y las manzanas en rodajas.
Salteamos a fuego bajo. Volteamos los gajos de manzana cuando se doren.
Devolvemos el filete de pollo frito a la sartén.
Vertemos la salsa de miel y mostaza. En esta receta, la sal solo está en la salsa, así que toma un poco de salsa de la sartén y viértela sobre el pollo.
Cocinamos a fuego bajo durante unos 8-10 minutos, hasta que la salsa se reduzca y espese. En ese momento, podemos apagar el fuego.
Espolvoreamos el plato terminado con perejil finamente picado y sazonamos con pimienta al gusto. Lo servimos caliente. Queda delicioso con arroz suelto. El arroz se impregna de la salsa espesa, creando un plato exquisito.
¡Y listo! Un plato espectacular que seguramente se convertirá en uno de tus favoritos. La belleza de esta receta está en su simplicidad y en el increíble sabor que se logra con pocos ingredientes. Sírvelo bien caliente, idealmente sobre una cama de arroz blanco para que absorba toda la deliciosa salsa. También puedes acompañarlo con puré de papas o una ensalada fresca. No dudes en experimentar añadiendo un toque de romero o tomillo para un aroma diferente. ¡Buen provecho y disfruta de esta delicia!













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