Salo para untar con ajo y chile — tocino curado para untar

¡Hola, amantes de los sabores intensos y las recetas con historia! Hoy vamos a preparar algo realmente especial: salo para untar con ajo y chile. El "salo" es un tesoro de la cocina de Europa del Este, una especie de tocino curado que tradicionalmente se disfruta en finas lonchas. Pero en esta versión, lo transformamos en una pasta increíblemente sabrosa y versátil, perfecta para cualquier ocasión. Esta receta combina la riqueza de la panceta de cerdo curada en casa con el toque aromático del ajo y el picante del chile. Es el aperitivo ideal para sorprender, una explosión de sabor que te transportará directamente a las mesas más acogedoras del este de Europa. ¡Prepárate para crear una botana inolvidable!

Preparación: 7 días
Cocción: 15 minutos
Cantidad: 820 Gramos
Por 100g/ml
Calorías: 145.8 kcal
Proteínas: 14 g
Grasas: 13 g
Carbohidratos: 1.95 g

Ingredientes para el salo para untar con ajo y chile

  • 700 g de panceta de cerdo con piel
  • 65 g de sal marina gruesa sin aditivos
  • opcional: 4 g de sal de cura (con 0,4-0,6% de nitrito)
  • 4 dientes de ajo
  • 4 chiles secos
  • 40 g de perejil

Método de preparación del salo para untar con ajo y chile

El salo para untar se puede preparar con salo (una especie de tocino curado, principalmente grasa de cerdo) ya salado, pero recomiendo curar la panceta en casa con el método seco, es increíblemente sencillo. Elegimos una panceta con finas capas de carne sobre la piel. La cortamos en tiras de 2-3 centímetros de ancho. Raspamos la piel con un cuchillo. Enjuagamos la panceta con agua fría y la secamos con una toalla de papel.

Un trozo de panceta de cerdo cruda con piel y capas de carne y grasa.

Elegimos panceta de cerdo con finas capas de carne y piel.

Un recipiente con sal marina gruesa lista para ser usada.

Medimos la cantidad necesaria de sal marina gruesa.

Trozos de panceta de cerdo siendo cubiertos completamente con sal gruesa.

Espolvoreamos los trozos de panceta preparados con sal.

Medimos la cantidad necesaria de sal marina gruesa sin aditivos; puedes usar sal de mesa, pero con sal marina quedará más sabroso. Es importante que la sal no sea yodada.

Espolvoreamos los trozos de panceta preparados con sal, rebozando el salo en sal por los cuatro lados.

Trozos de panceta cubiertos de sal, colocados en un recipiente de plástico.

Rebozamos toda la panceta en sal y la colocamos en un recipiente de plástico.

De esta manera, rebozamos toda la panceta en sal y la colocamos en un recipiente de plástico, presionando los trozos firmemente uno contra el otro. Cerramos el recipiente con una tapa. Lo dejamos a temperatura ambiente (20-22 grados Celsius) durante 24 horas.

Recipiente cerrado con panceta curándose en el interior de un refrigerador.

Dejamos el salo en el refrigerador durante 7-10 días.

Panceta de cerdo ya curada y cortada en cubos sobre una tabla de cortar.

Cortamos la panceta curada en trozos pequeños.

Ajo pelado, chiles secos y perejil picado listos para la receta.

Pelamos el ajo y picamos finamente un pequeño manojo de perejil.


Después de 24 horas, trasladamos el recipiente al refrigerador. Dejamos el salo en el refrigerador durante 7-10 días.

Retiramos la piel del salo curado. Cortamos la panceta salada en trozos pequeños.

Puedes preparar varios tipos de salo para untar, cada porción con un sabor especial. En esta receta usamos perejil, ajo y chile. Rompemos los tallos de los chiles y sacudimos las semillas. Pelamos el ajo y picamos finamente un pequeño manojo de perejil.

Picadora de carne procesando el salo curado con ajo, chile y perejil.

Pasamos el salo frío, el ajo, el chile y el perejil por una picadora de carne.

Pasamos el salo frío, el ajo, el chile y el perejil por una picadora de carne. Si lo deseas, en este punto puedes añadir sal de cura (sal de nitrito). No es obligatorio si no planeas almacenar el salo para untar por mucho tiempo, pero no está de más para mayor seguridad. Lee atentamente la etiqueta de la sal de cura, ya que el porcentaje de nitrito varía. El fabricante siempre indica cuántos gramos de sal de cura se necesitan por 1 kg de carne/grasa.

Rollo de salo para untar envuelto en film transparente, listo para congelar.

Guardamos el salo para untar en el congelador durante varias horas, preferiblemente un día entero.

Mezclamos bien el salo con las especias. Cortamos un trozo de film transparente resistente y colocamos el salo para untar en un extremo. Enrollamos el paquete en varias capas de film transparente y atamos los extremos. Guardamos el salo para untar en el congelador durante varias horas, preferiblemente un día entero. Después de un día, cuando el salo esté bien congelado, se puede pasar al compartimento del refrigerador.
Corta una rebanada de pan de centeno, úntale esta deliciosa pasta y decora con un poco de cebollín.

¡Y ahí lo tienes! Un delicioso salo para untar casero, listo para convertirse en la estrella de tus reuniones. La mejor manera de disfrutarlo es al estilo tradicional: sobre una rebanada de pan de centeno o pan negro, acompañado de cebollín fresco picado o unas rodajas de pepinillos encurtidos. También es un complemento fantástico para sopas contundentes como el borsch. No dudes en experimentar añadiendo tus hierbas favoritas, como eneldo o pimentón ahumado, para crear tu propia versión. Esperamos que disfrutes de este sabor único y te animes a compartirlo con tus seres queridos. ¡Buen provecho y hasta la próxima aventura culinaria!