Cuando los días se acortan y el aire se vuelve más fresco, no hay nada como el aroma de un pastel recién horneado para crear un ambiente acogedor en casa. Este pastel cremoso de calabaza y crema agria es la encarnación perfecta del otoño. Combina una base de masa quebradiza y mantecosa con un relleno increíblemente suave y sedoso, donde la dulzura de la calabaza se equilibra con la ligera acidez de la crema. Es el postre ideal para disfrutar con una taza de té caliente en una tarde lluviosa o para compartir con tus seres queridos después de una comida especial.
Ingredientes para la masa del pastel cremoso
- 210 g de harina de trigo
- 90 g de mantequilla
- 50 g de azúcar granulada
- 1 huevo
- 1/4 de cucharadita de polvo para hornear
- 15 g de agua fría
- vainilla, una pizca de sal
Ingredientes para el relleno
- 300 g de smetana (crema agria espesa, con alto contenido de grasa)
- 2 huevos
- 130 g de azúcar
- 200 g de puré de calabaza
- 1 limón
- 2 cucharadas de harina de trigo
- nuez moscada
- almendras fileteadas
Modo de preparación del pastel cremoso de calabaza y crema agria
En un bol, vierte la harina de trigo y el polvo para hornear. Añade azúcar blanco fino o azúcar glas. Si usas vainillina como aromatizante, agrégala en este paso.
Mezcla los ingredientes secos. Corta la mantequilla fría en cubos y añádela al bol. Desmenuza la mantequilla con la harina y el azúcar hasta obtener una textura de migas finas.
Casca un huevo y añade una cucharada de agua helada.
Amasa rápidamente la masa. Envuélvela en film transparente y déjala en el refrigerador durante 30 minutos a 1 hora.
Mientras tanto, prepara el relleno de crema agria con puré de calabaza. En un bol, casca los huevos, añade la smetana (un tipo de crema agria espesa, puedes usar crema agria con alto contenido graso) y el azúcar. Mezcla los ingredientes con un batidor de varillas hasta obtener una consistencia homogénea.
Añade el puré de calabaza. Exprime el jugo de medio limón y ralla la cáscara. El puré de calabaza es fácil de preparar a partir de calabaza asada: asa trozos de calabaza, retira la pulpa de la piel y tritúrala con una licuadora o pásala por un colador. También puedes cocinar al vapor la calabaza pelada con una pequeña cantidad de agua o, como en esta receta, añadir manzana rallada en lugar de agua.
Incorpora el puré de calabaza al relleno y añade la harina de trigo o el almidón. Ralla una pizca de nuez moscada con un rallador fino.
Cubre el fondo de un molde desmontable con papel de horno. En esta receta, el tamaño del molde es de 18 centímetros.
Engrasa una tabla de cortar con aceite vegetal o espolvoréala con harina. Estira la masa fría en un círculo de aproximadamente 7 milímetros de grosor.
Coloca la masa en el molde, formando un borde alto alrededor.
Vierte el relleno de crema agria y calabaza en el molde. El relleno será bastante espeso si la crema agria es grasa y el puré de calabaza está bien reducido.
Dobla los bordes de la masa sobre el relleno. Espolvorea el pastel con almendras fileteadas.
Precalienta el horno a 180 grados Celsius. Coloca el molde con el pastel en el nivel medio del horno precalentado. Hornea durante 45-50 minutos hasta que esté dorado.
Deja el pastel en el molde durante 5-7 minutos, luego abre el aro y sácalo. Déjalo enfriar sobre una rejilla a temperatura ambiente. Deja que el relleno se asiente, lo que tomará de 2 a 3 horas.
Corta el pastel ya frío en porciones y sírvelo con té.
¡Y ahí lo tienes! Un pastel cremoso de calabaza y crema agria que no solo es delicioso, sino también una verdadera celebración de los sabores de temporada. Sírvelo frío para que el relleno esté firme y cremoso. Puedes decorarlo con un poco de azúcar glas o una pizca de canela antes de servir. Esperamos que disfrutes cada bocado de este postre reconfortante. ¡No olvides compartir tu creación con nosotros! ¡Buen provecho!















0 comentarios