Sándwiches de champiñones para el desayuno

¿Quién dijo que un sándwich no puede ser un desayuno gourmet? Esta receta de sándwiches de champiñones está aquí para demostrar lo contrario. Es la opción perfecta para quienes buscan empezar el día con una comida que no solo sea rápida y fácil, sino también increíblemente nutritiva y llena de sabor. Combinando la textura terrosa de los champiñones portobello salteados, la cremosidad del queso, la frescura del pepino y el toque crujiente del pan de centeno, cada bocado es una experiencia deliciosa. ¡Prepárate para transformar tu rutina matutina con este desayuno espectacular!

Cocción: 10 minutos
Cantidad: 2 Porciones
Por porción
Calorías: 330 kcal
Proteínas: 15 g
Grasas: 11 g
Carbohidratos: 42 g

Ingredientes para los sándwiches de champiñones

  • 2 rebanadas de pan de centeno integral
  • 2 champiñones portobello grandes
  • 2 cucharadas de queso crema
  • 1/4 de pimiento rojo dulce
  • 1/2 pepino fresco
  • 8 aceitunas sin hueso
  • unas cuantas ramas de cebolla de verdeo
  • aceite de oliva extra virgen
  • mantequilla, sal

Modo de preparación de los sándwiches de champiñones

Limpiamos los champiñones portobello con una servilleta húmeda. Si los champiñones están muy sucios, los lavamos y secamos con una toalla de papel. Cortamos los champiñones en láminas. Calentamos una sartén y la untamos con mantequilla. Colocamos los champiñones en la sartén caliente. No hay que poner demasiados champiñones a la vez, debe haber espacio libre entre ellos.

Champiñones portobello siendo cortados en láminas sobre una tabla de cortar.

Cortando los champiñones en láminas.

Láminas de champiñones dorándose en una sartén con mantequilla.

Dorando los champiñones por ambos lados hasta que estén dorados.

Una mano cortando rebanadas finas de un pan de centeno integral.

Cortando rebanadas finas de pan de centeno.

Doramos los champiñones por ambos lados hasta que adquieran un color dorado, unos 2 minutos por cada lado. Sazonamos los champiñones fritos con sal. Es importante salar al final para que no suelten agua.

Cortamos rebanadas finas de pan de centeno integral. Cortamos el pepino fresco en rodajas finas.

Una rebanada de pan de centeno siendo untada generosamente con queso crema.

Untando queso crema sobre el pan.

Colocando rodajas finas de pepino fresco sobre el queso crema en el pan.

Colocando varias rodajas de pepino sobre el queso.

Añadiendo los champiñones salteados y dorados sobre las rodajas de pepino.

Colocando los champiñones salteados sobre los pepinos.


Untamos el pan con queso crema. Para una porción, es suficiente una cucharada colmada.

Sobre el queso, colocamos varias rodajas de pepino. Espolvoreamos los pepinos con sal.

Sobre los pepinos, ponemos los champiñones fritos.

Agregando tiras finas de pimiento rojo sobre los champiñones en el sándwich.

Colocando el pimiento rojo sobre los champiñones.

Espolvoreando aceitunas negras en rodajas sobre los sándwiches de champiñones.

Espolvoreando los sándwiches con aceitunas en rodajas.

Decorando los sándwiches con aros de cebolla de verdeo para un toque final.

Decorando los sándwiches con cebolla de verdeo.


Cortamos varias tiras finas de pimiento dulce. Colocamos el pimiento rojo sobre los champiñones.

Cortamos las aceitunas en rodajas o por la mitad. Espolvoreamos los sándwiches con las aceitunas picadas.

Cortamos varias ramas de cebolla de verdeo a lo largo en tiras finas y largas. Ponemos la cebolla picada en un bol con agua helada por un minuto, se puede añadir un par de cubitos de hielo. En el agua fría, la cebolla se enrosca formando anillos parecidos a resortes. Decoramos los sándwiches con la cebolla de verdeo y espolvoreamos con pimentón o pimienta negra molida.

Rociando los sándwiches de champiñones terminados con aceite de oliva extra virgen.

Ya en el plato, rociando los sándwiches con aceite de oliva extra virgen.


Ya en el plato, rociamos los sándwiches con aceite de oliva extra virgen, aproximadamente una cucharadita por porción. Estos deliciosos y saludables sándwiches de champiñones se pueden acompañar con un huevo poché o un huevo frito. Así obtendrás un desayuno completo, rico en proteínas y carbohidratos, con un mínimo de grasa.

¡Y listo! En solo unos minutos has preparado un desayuno que no solo deleitará tu paladar, sino que también te nutrirá para el resto del día. La belleza de esta receta radica en su versatilidad: siéntete libre de añadir tus hierbas favoritas, un poco de aguacate o incluso un huevo poché encima, como sugerimos, para un extra de proteína. Servidos calientes, estos sándwiches son un verdadero placer. Esperamos que disfrutes de esta forma sencilla y elegante de empezar el día. ¡Buen provecho!