¡Te invito a descubrir el borsch, una de las sopas más emblemáticas de la cocina de Europa del Este! En esta ocasión, preparamos una versión de Cuaresma, completamente vegana, pero que no sacrifica ni una pizca de su sabor profundo y reconfortante. Este borsch con frijoles y champiñones es un plato robusto, lleno de verduras y con un secreto que lo hace irresistible: un toque de polvo de hongos porcini secos que aporta un sabor umami único. Es la sopa perfecta para calentarse en un día frío y disfrutar de una comida completa y nutritiva.
Ingredientes para el borsch de Cuaresma con frijoles y champiñones
- 2-3 hongos porcini secos
- 1 remolacha (betabel) cocida
- 5 papas pequeñas
- 1 cebolla
- 1 zanahoria
- 1/4 de un repollo pequeño
- 1/2 taza de tomates enlatados
- 1/2 taza de frijoles enlatados
- aceite vegetal, sal, pimienta negra
Modo de preparación del borsch de Cuaresma con frijoles y champiñones

Rompemos finamente varios hongos porcini secos y los molemos en un mortero hasta convertirlos en polvo.
Rompemos finamente varios hongos porcini secos y los molemos en un mortero hasta hacerlos polvo; es bastante fácil. Si no tienes mortero, puedes triturarlos con un rodillo de amasar o molerlos en un molinillo de café.
Picamos finamente una cebolla grande. En una olla de fondo grueso, vertemos 2 cucharadas de aceite vegetal y añadimos la cebolla picada. Sofreímos durante 5 minutos a fuego bajo hasta que esté transparente.
Rallamos una zanahoria fresca con un rallador grueso, la añadimos a la cebolla y sofreímos por otros 5 minutos, hasta que las verduras estén blandas.
Añadimos a la olla los tomates enlatados en su propio jugo y cocinamos las verduras a fuego lento durante varios minutos. Puedes usar tomates picados sin piel o sustituirlos por pasta de tomate.
Pelamos unas papas pequeñas y las cortamos en cubos. Añadimos las papas cortadas a la olla.
Cortamos finamente el repollo blanco y lo añadimos al resto de los ingredientes.
Espolvoreamos el polvo de champiñones en la olla. De la cantidad de champiñones indicada se obtienen aproximadamente 2 cucharadas de polvo.
Vertemos aproximadamente un litro y medio de agua hirviendo en la olla. Llevamos a ebullición, sazonamos con sal al gusto y añadimos 1-2 cucharaditas de azúcar. Cocinamos a fuego medio durante 30 minutos, con la olla tapada.
5 minutos antes de que esté listo, añadimos los frijoles enlatados al borsch (una sopa tradicional de Europa del Este a base de remolacha). No tires el líquido de la lata; es un ingrediente esencial para menús vegetarianos y de Cuaresma, útil para preparar mayonesa y repostería vegana.
Rallamos la remolacha cocida con un rallador grueso, pasamos los dientes de ajo por una prensa y los mezclamos con la remolacha rallada. Justo al final de la cocción, añadimos la remolacha con ajo al borsch. Por cierto, queda más sabroso con remolacha asada: envuelve las remolachas pequeñas en papel de aluminio y ásalas a 180 grados Celsius durante 1 hora.
Mezclamos, servimos en platos, añadimos pimienta al gusto y podemos servirlo de inmediato. Sin embargo, si envuelves la olla en una toalla y la dejas reposar durante media hora, estará aún más delicioso, ya que el borsch se asentará.

El borsch de Cuaresma con frijoles y champiñones tiene todos los ingredientes necesarios para un almuerzo completo.
Espero que disfrutes de este delicioso borsch de Cuaresma tanto como yo. Es una prueba de que la comida vegana puede ser increíblemente sabrosa y satisfactoria. Sírvelo bien caliente, quizás acompañado de una rebanada de pan de centeno o con una cucharada de crema agria vegana. Dejar que la sopa repose unos minutos antes de servir realmente marca la diferencia, permitiendo que todos los sabores se fusionen a la perfección. ¡Buen provecho y anímate a explorar los maravillosos sabores de la cocina del mundo!











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