¡Bienvenidos a una receta que les robará el corazón! Los buñuelos de masa choux son una delicia clásica que evoca recuerdos de ferias, fiestas y tardes en familia. A diferencia de otras masas, la masa choux no lleva levadura, pero logra una textura increíblemente ligera y aireada gracias a su método de cocción único. Son crujientes por fuera, tiernos y casi huecos por dentro, perfectos para disfrutar solos o con tu acompañamiento favorito. Anímate a prepararlos en casa, ¡verás qué fácil es crear un postre espectacular!
Ingredientes para los buñuelos de masa choux
- 80 ml de leche
- 45 g de mantequilla
- 80 g de harina de trigo
- 2 huevos grandes o 3 pequeños
- una pizca de sal
- azúcar glas (o impalpable) para espolvorear
- aceite para freír
- azúcar (opcional)
Cómo preparar buñuelos de masa choux
Preparamos la masa choux. Esta es una receta básica de masa choux con dos o tres huevos, ideal para hacer buñuelos, profiteroles y éclairs. En una cacerola de fondo grueso, vierte la leche o el agua, añade la mantequilla o margarina y una pizca de sal. Si te gusta más dulce, puedes agregar azúcar en este paso, pero no más de una cucharada. Remueve los ingredientes en la cacerola y calienta hasta que hierva.
Pesa de antemano la cantidad necesaria de harina de trigo de todo uso. Vierte la harina en la leche hirviendo y comienza a remover de inmediato, ¡sin apagar el fuego! La harina formará una bola grande; mezcla bien los ingredientes durante un par de minutos a fuego bajo. Retira la masa del fuego y déjala enfriar hasta unos 70 grados.
Rompe un huevo en la cacerola y mézclalo con una espátula o con una batidora a baja velocidad. Cuando el primer huevo se haya integrado con la masa, añade el siguiente. Necesitarás dos huevos grandes o tres pequeños.
Normalmente, la masa choux se mezcla “a ojo”. Debe quedar bastante espesa pero elástica, y al mismo tiempo no muy líquida. Si es demasiado espesa, no subirá bien; si es demasiado líquida, se desparramará. Con la práctica, encontrarás el punto medio perfecto.

Si la masa cae de la espátula formando una 'lengua' en lugar de gotear, la consistencia es la correcta.

Con una cuchara, tomamos porciones de masa y las colocamos sobre papel para hornear antiadherente o engrasado.
Los chefs profesionales determinan la consistencia correcta de esta manera: si la masa cae de la espátula formando una “lengua” en lugar de gotear, entonces tiene la consistencia ideal.
Con una cuchara, toma porciones de masa y colócalas sobre papel para hornear antiadherente o engrasado. Déjalas reposar mientras se calienta el aceite para freír.
En una cacerola, vierte unos 4 centímetros de aceite vegetal refinado o de canola. Calienta el aceite durante 7 minutos a fuego medio. Luego, haz una prueba: echa un trocito de masa y observa. Si se forman burbujas a su alrededor y se dora, puedes empezar a freír los buñuelos. No pongas más de cinco buñuelos a la vez en la cacerola. Si añades demasiados al aceite caliente, la temperatura del aceite bajará bruscamente y los buñuelos absorberán mucho aceite.
Fríe todos los buñuelos de esta manera. Sácalos con una espumadera y colócalos sobre toallas de papel para que absorban el exceso de aceite. Espolvorea los buñuelos de masa choux listos con azúcar glas y sírvelos calientes con una taza de café o chocolate caliente.
¡Y ahí los tienes! Unos buñuelos de masa choux dorados y perfectos, listos para endulzar cualquier momento. La belleza de esta receta radica en su simplicidad y en el resultado tan gratificante. No dudes en experimentar: puedes rellenarlos con crema pastelera, dulce de leche o mermelada una vez que se enfríen. Otra opción deliciosa es pasarlos por una mezcla de azúcar y canela en lugar de azúcar glas. Sírvelos calientes para disfrutar de su máxima expresión de sabor y textura. ¡Esperamos que esta receta se convierta en una de tus favoritas! ¡Buen provecho!






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