¿Buscas una forma nueva y deliciosa de disfrutar las verduras? ¡Esta receta de croquetas de apio y arroz es la respuesta! A menudo, la raíz de apio se limita a ensaladas o sopas, pero aquí se convierte en la protagonista de un plato principal sorprendente y lleno de sabor. Estas croquetas son suaves por dentro, crujientes por fuera y perfectas para una comida ligera o como un aperitivo original. Una receta vegetariana que conquistará incluso a los más escépticos. ¡Vamos a la cocina!
Ingredientes para las croquetas de apio y arroz
- 1 raíz de apio (apionabo) mediana
- 0,5 tazas de arroz
- 1 huevo
- Sal y pimienta negra molida al gusto
- Aceite de girasol
- Eneldo (dill) o perejil fresco picado
Modo de preparación de las croquetas de apio y arroz
Lava y pela la raíz de apio, luego rállala con un rallador grueso o fino.
Calienta el aceite de girasol en una sartén y saltea el apio rallado hasta que esté tierno, revolviendo con una cuchara.
Cuece el arroz hasta que esté listo. Cuando el apio y el arroz se hayan enfriado un poco, mézclalos, y sazona con sal y pimienta.
Añade el huevo y el eneldo picado, mezcla bien y forma pequeñas bolas con las manos humedecidas en agua. Cada bola debe ser del tamaño de una pelota de ping-pong. También puedes darles otra forma, como alargada o aplanada, como si fueran tortitas.
En el centro de cada bola puedes poner una “sorpresa”: un cubito de queso duro. Al freírse, se derretirá, ¡quedará muy original y delicioso!
Pasa cada bola por pan rallado y colócalas en una sartén con aceite de girasol bien caliente. No es necesario usar mucho aceite, la cantidad habitual para freír croquetas.
Fríe las croquetas por todos lados hasta que estén ligeramente doradas.
Retíralas a un plato y sírvelas tibias. Puedes acompañarlas con smetana (una crema agria similar a la sour cream o crema ácida) o kétchup casero.
Las croquetas de apio y arroz son deliciosas por sí solas, como plato principal. ¡Buen provecho!
¡Y listo! Ya tienes unas croquetas de apio y arroz doradas y listas para disfrutar. Sírvelas calientes, acompañadas de una salsa de yogur con hierbas, tu kétchup casero favorito o un poco de crema ácida para un toque cremoso. Son una excelente manera de incorporar más verduras a tu dieta de una forma creativa y deliciosa. Espero que esta receta te inspire a experimentar en la cocina y a descubrir los sabores sorprendentes que los ingredientes más humildes pueden ofrecer. ¡Buen provecho!










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