¡Hola, amantes de la buena comida! ¿Alguna vez han soñado con preparar su propia pasta fresca en casa? Hoy les traigo una receta que no solo es deliciosa, sino también un espectáculo para la vista: pasta casera de espinacas. Olvídense de la pasta seca del supermercado; esta versión casera tiene una textura increíble y un vibrante color verde que se lo debemos a las espinacas frescas. Acompañada de una sencilla pero sabrosa salsa de guisantes y ajo, este plato se convertirá en uno de sus favoritos. ¡Manos a la masa!
Ingredientes para la pasta casera de espinacas con salsa de guisantes
- 200 g de harina de trigo (y un poco más para espolvorear la superficie de trabajo)
- 1 huevo de gallina grande
- 200 g de espinacas frescas
Para la salsa
- 100 g de guisantes verdes (arvejas)
- 2 dientes de ajo
- 70 g de mantequilla
Método de preparación de la pasta casera de espinacas con salsa de guisantes
Preparamos la pasta. Primero, separamos las hojas de espinaca fresca de los tallos, las lavamos y las blanqueamos en agua hirviendo durante 3 minutos.
Escurrimos las espinacas blanqueadas en un colador y las exprimimos bien, ¡no necesitamos el exceso de humedad! De 200 g de espinacas frescas obtuvimos una bola compacta de unos 80 g, aproximadamente el peso de un huevo de gallina crudo.
Mezclamos las espinacas blanqueadas y el huevo crudo en una licuadora hasta que la mezcla sea homogénea. Obtendremos un líquido de color verde brillante, que recuerda a un lago de verano durante la floración de las algas.
Espolvoreamos harina sobre la superficie de trabajo, hacemos un hueco en el centro y vertemos la mezcla verde. El cálculo de los ingredientes es siempre el mismo: por cada 100 g de harina, un huevo. Como estamos preparando la pasta con espinacas, el segundo huevo se sustituye por una porción de igual peso de verdura.
Amasamos la masa hasta que deje de pegarse a la superficie. Luego, la envolvemos en film transparente y la dejamos reposar en el refrigerador durante 30 minutos.
Enharinamos la superficie de trabajo. Dividimos la masa por la mitad. Estiramos cada parte en un rectángulo largo y delgado, del ancho de un rodillo y de unos 80 centímetros de largo. Es muy conveniente estirar la masa con una máquina especial para hacer pasta, pero yo todavía no tengo una.
Enrollamos la masa y la cortamos en trozos de 1.5 centímetros de ancho.
Espolvoreamos la superficie con sémola de trigo (semolina), extendemos la pasta y la dejamos secar durante 15 minutos.
Métodos para secar la pasta
En una bandeja espolvoreada con harina de maíz o sémola de trigo. Las cintas de pasta deben estar sueltas, sin pegarse entre sí.
Método de secado n.º 2. Colgamos las cintas en una percha común y la colocamos en un lugar cálido en una habitación ventilada.
Con esta masa verde también se puede preparar una lasaña muy bonita, pero de eso les contaré en otra ocasión.
Para cocer correctamente la pasta casera de espinacas, por cada 100 gramos de pasta lista, usamos 1 litro de agua hirviendo. Al mismo tiempo, añadimos los guisantes verdes frescos a la olla. Cocinamos durante 6 minutos y luego escurrimos en un colador.
Preparamos la salsa
En un mortero o licuadora, machacamos 2 dientes de ajo con sal hasta obtener un puré. Calentamos la mantequilla y la mezclamos con el ajo machacado. Vertemos la salsa sobre la pasta de espinacas lista.
¡Y listo! Ya ven qué fácil es llevar un pedacito de Italia a su mesa con esta increíble pasta casera de espinacas. Lo maravilloso de esta receta es su versatilidad. Pueden experimentar con otras verduras para darle color, como remolacha o zanahoria, o servirla con su salsa favorita. Sírvanla bien caliente, espolvoreada con un poco de queso parmesano rallado y una copa de vino blanco. Espero que disfruten preparando y, sobre todo, comiendo este plato. ¡Buen provecho!













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