Las conservas caseras son una tradición maravillosa que nos permite disfrutar de los sabores del verano durante todo el año. Estos pepinos encurtidos con cebolla y chile verde son el ejemplo perfecto: una explosión de sabor crujiente, agridulce y con un toque picante que transformará tus platos. Esta receta no solo es una forma deliciosa de conservar los pepinos, sino también una oportunidad para crear un acompañamiento vibrante que alegrará cualquier comida, desde un simple sándwich hasta un plato de carne asada. ¡Prepárate para llenar tu despensa con este tesoro culinario!
Ingredientes para los pepinos encurtidos con cebolla y chile verde para el invierno
- 350 g de pepinos frescos
- 100 g de cebolla blanca pequeña
- 50 g de chile verde
- 2 cucharaditas de sal
- 1/2 cucharadita de ácido cítrico
- 4-5 cucharaditas de azúcar
- 100 ml de agua filtrada
Método de preparación de los pepinos encurtidos con cebolla y chile verde para el invierno
Lavamos bien los pepinos frescos y firmes, y cortamos los extremos. Si tienes pepinos demasiado grandes, pélalos, córtalos por la mitad y retira las semillas. Corta los pepinos preparados en cubos grandes y colócalos en una olla de fondo grueso.
Pela las cebollas blancas pequeñas y corta las raíces. Corta cada cebolla en cuatro partes. Añade la cebolla picada a los pepinos.
Corta las puntas y los tallos de varias vainas de chile verde. Frota las vainas entre las palmas de las manos para sacudir las semillas. Corta el chile en rodajas. Pincha una vaina en varios lugares y déjala entera. Añade el chile en rodajas y la vaina entera a la cebolla y los pepinos.
Añade la sal y el azúcar. Cada cocinero tiene su propia combinación favorita de ácido/dulce/salado en los encurtidos. A mí me gusta cuando hay menos sal y un poco más de azúcar.

Envasamos la ensalada hirviendo en un frasco caliente y seco, llenándolo hasta el borde con el marinado de la olla.
Añade el ácido cítrico. Un poco menos de media cucharadita es suficiente para la cantidad de ingredientes indicada en la receta.
Mezcla todo bien. Vierte un poco de agua caliente, que ayudará a disolver rápidamente la sal y el azúcar. Si no tienes prisa, puedes dejar los pepinos en su propio jugo durante varias horas a temperatura ambiente. Bajo la influencia de la sal y el azúcar, soltarán suficiente jugo.
Remueve las verduras con los condimentos con una cuchara limpia. Coloca la olla en la estufa y tápala. Llévala a ebullición rápidamente. Cocina durante 2-3 minutos; tan pronto como los pepinos comiencen a cambiar de color de verde a un tono más opaco, apaga el fuego.
Lava bien el frasco para la conserva y sécalo en un horno caliente durante 10 minutos. En el frasco caliente y seco, vierte la ensalada hirviendo, llenándolo hasta el borde con el marinado de la olla; puede que sobre un poco de marinado. Si no es suficiente, añade agua hirviendo al frasco.
Cubre los pepinos con una tapa de rosca previamente hervida y ciérrala herméticamente. En una olla para esterilizar, coloca una rejilla de madera. Pon el frasco con los pepinos sobre la rejilla y vierte agua calentada a 60 grados hasta que cubra la tapa. Llévalo a ebullición. Esteriliza un frasco de 500 ml durante 12 minutos. Saca el frasco, voltéalo boca abajo y envuélvelo en una toalla. Cuando los pepinos se hayan enfriado por completo, guárdalos en un lugar oscuro y fresco.
¡Y listo! Ahora tienes un frasco lleno de sabor esperando en tu despensa. Estos pepinos encurtidos son increíblemente versátiles: sírvelos como guarnición para carnes, añádelos a tus ensaladas para un toque crujiente y picante, o simplemente disfrútalos como un aperitivo directamente del frasco. Recuerda guardarlos en un lugar fresco y oscuro para que conserven toda su frescura. Esperamos que esta receta te inspire a explorar el maravilloso mundo de las conservas caseras. ¡Buen provecho!








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