El schnitzel, ese clásico filete empanizado de la cocina europea, ¡recibe un giro inesperado y delicioso en esta receta! En lugar de usar un corte de carne fino, preparamos una versión increíblemente jugosa con carne de cerdo molida, enriquecida con el dulzor del pimiento morrón y la frescura del cilantro. El resultado es un plato reconfortante, lleno de color y sabor, con una cubierta crujiente que te conquistará desde el primer bocado. Es la opción perfecta para renovar tu menú semanal con una comida fácil, rápida y que le gustará a toda la familia.
Ingredientes para el jugoso schnitzel de cerdo con pimiento morrón
- 300 g de carne de cerdo magra
- 1 cebolla pequeña
- 1/2 pimiento morrón carnoso
- 1 huevo
- unas ramitas de cilantro
- pan rallado panko (un tipo de pan rallado japonés más grueso y crujiente)
- sal y pimienta negra al gusto
- aceite vegetal para freír
Modo de preparación del jugoso schnitzel de cerdo con pimiento morrón
Pasamos la carne de cerdo magra por una picadora de carne con rejilla fina. Añadimos a la carne molida 3-4 cucharadas de agua helada. También puedes usar carne molida ya preparada, elige una que sea menos grasa.
Picamos finamente en cubitos una cabeza pequeña de cebolla. Mezclamos la cebolla picada con la carne de cerdo molida.
Cortamos por la mitad un pimiento rojo carnoso, retiramos el tallo y las semillas, y lo lavamos. Picamos la pulpa en cubitos pequeños. Mezclamos el pimiento morrón picado con la carne molida y la cebolla.
Añadimos dos cucharadas de cilantro finamente picado. Si no te gusta el cilantro, puedes reemplazarlo por perejil o cualquier otra hierba que creas que combine bien.
Rompemos un huevo grande en el bol. Salpimentamos al gusto con sal y pimienta negra molida, y mezclamos los ingredientes.
Añadimos dos cucharadas colmadas de pan rallado panko. Puedes sustituirlo por pan blanco duro sin corteza o por pan rallado común.
Mezclamos bien la carne, la dejamos reposar en el refrigerador durante 10-15 minutos para que se enfríe.
Dividimos la carne enfriada por la mitad. Amasamos y formamos cada porción cuidadosamente. En este punto, puedes “golpear” las milanesas contra la palma de tu mano o la mesa, pasándolas de una mano a otra hasta obtener una bola compacta.

Formamos con la mano un schnitzel de aproximadamente un centímetro de grosor y del tamaño de la palma de la mano.
Formamos con la mano un schnitzel de aproximadamente un centímetro de grosor y del tamaño de la palma de la mano. En un plato, esparcimos pan rallado, colocamos el schnitzel y lo empanizamos por todos lados, asegurándonos de que el pan rallado se adhiera bien a los bordes. Empanizamos ambos schnitzels de esta manera. En este punto, los schnitzels se pueden colocar en una tabla de cortar y guardar en el refrigerador para freírlos justo antes de servir. También se pueden envolver en film transparente y congelar para otra ocasión.
En una sartén de fondo grueso, vertemos aceite vegetal refinado para freír y lo calentamos. Colocamos los schnitzels en el aceite caliente.
Freímos durante 4 minutos por cada lado hasta que estén dorados. Precalentamos el horno a 165 grados Celsius. Colocamos los schnitzels dorados en el horno precalentado durante 5 minutos para terminar la cocción.
Retiramos los schnitzels de la sartén y los colocamos sobre toallas de papel para eliminar el exceso de aceite. Servimos los schnitzels calientes. Como guarnición, recomiendo preparar un puré de papas esponjoso o arroz blanco.
¡Y ahí lo tienes! Un schnitzel de cerdo espectacularmente jugoso y diferente, listo para convertirse en el protagonista de tu mesa. La combinación de la carne tierna con los trocitos de pimiento es simplemente deliciosa. Para una experiencia completa, no dudes en servirlo con una rodaja de limón, que aportará un toque cítrico y refrescante. Además del puré de papas, acompaña genial con una ensalada verde o unas verduras asadas. Espero que disfrutes preparando y compartiendo esta receta. ¡Buen provecho!












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