Curar pescado en casa puede sonar como una tarea de chefs profesionales, pero en muchas culturas, especialmente en Europa del Este, es una tradición casera muy apreciada. Hoy te mostraremos cómo preparar un exquisito salmón rosado curado en seco, una técnica sencilla que transforma un pescado accesible en un verdadero manjar. Olvídate del pescado curado del supermercado; con solo tres ingredientes y un poco de paciencia, obtendrás un filete tierno, sabroso y con la textura perfecta. ¡Prepárate para sorprender a todos con tus nuevas habilidades culinarias!
Ingredientes para la salazón de salmón rosado en seco
- 1 gorbusha (un tipo de salmón rosado) (700-800 g)
- 1 cucharada de sal marina
- 1 cucharada de azúcar
Método de salazón en seco para el salmón rosado

Dejamos el pescado en el estante inferior del refrigerador por varias horas para que se descongele lentamente.
Aquellos que tienen la oportunidad de curar pescado fresco probablemente sepan cómo hacerlo mejor que yo. Yo les contaré cómo manejar el pescado congelado, ya que tengo bastante experiencia en eso. Sacamos la gorbusha (un tipo de salmón rosado) del congelador y la colocamos en un plato grande o una bandeja. La dejamos durante varias horas en el estante inferior del refrigerador. El pescado se descongelará lentamente; si queda un poco congelado, no pasa nada, será más fácil de limpiar.
Limpiamos el salmón rosado. Cortamos la cabeza y las aletas. Lo evisceramos y lo enjuagamos con agua fría. Las escamas se pueden dejar, no molestan. La piel es necesaria solo para mantener la pieza entera. ¡Nunca laves el pescado fresco con agua caliente, solo con agua fría!
Retiramos la espina dorsal y las espinas. Hacemos un corte a lo largo del lomo por ambos lados. Con un cuchillo estrecho y afilado, separamos el filete de la espina dorsal. Luego, con unas pinzas, retiramos todas las espinas visibles. Si notas manchas oscuras (sangre) en el filete, córtalas con el cuchillo. Estas manchas no afectan el sabor, solo estropean un poco la apariencia.

Colocamos el filete de salmón rosado con la piel hacia abajo en un recipiente de vidrio de tamaño adecuado.
Para la salazón en seco del pescado, utiliza recipientes de vidrio, ya que son fáciles de lavar y no retienen olores. Colocamos el filete de salmón rosado con la piel hacia abajo en un recipiente de vidrio de tamaño adecuado.
Mezclamos la sal marina y el azúcar. Espolvoreamos uniformemente el filete de salmón rosado con la mezcla de sal y azúcar.
Colocamos un filete sobre el otro y presionamos ligeramente.
Cubrimos el recipiente con film transparente y presionamos el salmón con algún peso. Puedes poner una tabla o un plato y encima un frasco con agua.
Guardamos el pescado en el estante inferior del refrigerador durante 48 horas. Luego, retiramos el peso y el film transparente, y el pescado está listo. En este punto, verás que el pescado ha soltado agua; esto es el trabajo de deshidratación que han hecho la sal y el azúcar. Escurrimos el agua y secamos el salmón rosado con toallas de papel. Si quedan granos de sal en el filete, enjuaga el pescado con agua fría hervida y sécalo con toallas.
Antes de cortar el salmón rosado curado, coloca el filete en el congelador durante 15-20 minutos. El pescado se volverá más firme, se congelará ligeramente y será fácil de cortar en lonchas finas. Corta el filete separándolo de la piel en un ángulo ligero.
¡Y ahí lo tienes! Un delicioso salmón rosado curado, hecho por ti. Ahora viene la mejor parte: disfrutarlo. Sírvelo en finas lonchas sobre pan tostado con queso crema y eneldo, incorpóralo a tus ensaladas para un toque gourmet o úsalo como protagonista en una tabla de aperitivos. Este pescado curado se conserva bien en el refrigerador durante una semana, envuelto en papel film. Esperamos que esta receta te inspire a explorar el maravilloso mundo de la charcutería casera. ¡Buen provecho!








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