Costillas con col y vino tinto

Descubre un plato que te reconfortará el alma: costillas de cerdo tiernas estofadas con col y un toque de vino tinto. Esta receta de inspiración europea es la combinación perfecta de sabores intensos y texturas suaves. La carne, tan tierna que se desprende del hueso, se mezcla con la dulzura de la col cocida lentamente y el profundo aroma del vino y el tomillo. Es un plato principal ideal para una comida familiar o para disfrutar en un día frío, sorprendentemente fácil de preparar y con un resultado espectacular. ¡Prepárate para llenar tu cocina de un aroma increíble!

Cocción: 1 hora, 30 minutos
Cantidad: 3 Porciones
Por porción
Calorías: 677 kcal
Proteínas: 28 g
Grasas: 54 g
Carbohidratos: 12 g

Ingredientes para las costillas con col y vino tinto

  • 500 g de costillas de cerdo
  • 400 g de col blanca (repollo)
  • 120 g de cebolla
  • 100 ml de vino tinto seco
  • 1 cucharadita de tomillo seco
  • Sal, pimienta negra molida y aceite vegetal al gusto

Modo de preparación de las costillas con col y vino tinto

Manos preparando un costillar de cerdo sobre una tabla de cortar, retirando la membrana.

Retiramos la membrana del costillar y cortamos las costillas una por una.

Primer plano de costillas de cerdo crudas con cortes diagonales en la carne.

Hacemos cortes diagonales en la carne de las costillas.

Manos frotando aceite y pimienta sobre las costillas de cerdo crudas en un bol.

Frotamos el aceite con las manos.


Las costillas de cerdo carnosas y no muy grasosas son la elección ideal para este plato. Retiramos la fina membrana del costillar y cortamos las costillas una por una.

Hacemos cortes diagonales en la carne de las costillas. No es necesario cortar profundamente, solo un poco para facilitar el dorado.

Espolvoreamos las costillas preparadas con pimienta negra molida y las rociamos con cualquier aceite vegetal de sabor neutro. Frotamos el aceite con las manos.

Col blanca siendo cortada en tiras finas sobre una tabla de cortar.

Cortamos la col en tiras de un poco menos de medio centímetro de ancho.

Costillas de cerdo dorándose en una sartén caliente.

Colocamos las costillas en una sartén caliente y las doramos rápidamente.

Cebolla picada añadiéndose a una sartén donde se están dorando las costillas de cerdo.

Volteamos las costillas y añadimos la cebolla finamente picada.


Retiramos las hojas exteriores de la col. Cortamos la col en tiras de un poco menos de medio centímetro de ancho. Picamos finamente la cebolla.

Calentamos a fuego alto una sartén profunda de fondo grueso o una cazuela. Colocamos las costillas en la sartén caliente y las doramos rápidamente hasta que estén doradas. No es necesario añadir aceite, ya que la carne ya lo tiene y además el cerdo soltará un poco de su propia grasa.

Damos la vuelta a las costillas y añadimos la cebolla finamente picada. Sofreímos la carne con la cebolla durante unos minutos, hasta que la cebolla esté traslúcida y suave. Si lo deseas, en este paso puedes añadir un diente de ajo finamente picado.

Col cortada en tiras siendo añadida a la sartén con las costillas y la cebolla.

Añadimos la col cortada y sazonamos con sal al gusto.

Vino tinto siendo vertido en la sartén con costillas y col, con tomillo espolvoreado.

Luego, vertemos el vino tinto seco o semiseco y espolvoreamos el tomillo seco.

Sartén con costillas y col tapada, cocinándose a fuego lento.

Volvemos a tapar el plato y cocinamos a fuego lento durante aproximadamente una hora más.


Añadimos la col cortada y sazonamos con sal al gusto. Tapamos y cocinamos a fuego bajo durante aproximadamente media hora.

Pasada la media hora, cuando la col se haya ablandado, removemos. Luego, vertemos el vino tinto seco o semiseco y espolvoreamos el tomillo seco; el tomillo fresco también funciona bien.

Volvemos a tapar el plato y cocinamos a fuego lento durante aproximadamente una hora más. Durante este tiempo, la col se volverá muy tierna, se impregnará de los jugos y la carne se desprenderá sola del hueso.

Plato de costillas con col listo para servir, decorado con perejil y pimienta.

Antes de servir, decoramos con hojas de perejil fresco y espolvoreamos pimienta negra molida.

Durante los últimos 10 minutos, cocinamos sin tapa a fuego bastante alto para que se evapore el exceso de líquido. Servimos las costillas con col estofadas en vino tinto bien calientes. Antes de servir, decoramos con hojas de perejil fresco y espolvoreamos pimienta negra molida. Una salsa de crema agria con hierbas o migas de pan blanco tostadas hasta dorar son un delicioso acompañamiento para este plato.

¡Y ahí lo tienes! Un plato de costillas con col y vino tinto que no solo es delicioso, sino también increíblemente reconfortante. Esperamos que hayas disfrutado el proceso tanto como el resultado final: una carne jugosa que se deshace en la boca y una col llena de sabor. Este plato es perfecto para servir como está, pero si quieres llevarlo a otro nivel, acompáñalo con un puré de papas cremoso o una rebanada de pan rústico para no desperdiciar ni una gota de la deliciosa salsa. ¡Buen provecho y hasta la próxima aventura culinaria!