¿Buscas un postre o desayuno que sea reconfortante, delicioso y fácil de preparar? ¡Este pastel de arroz con ricota es la respuesta! Inspirado en la tradicional "zapekanka" de Europa del Este, este plato combina la suavidad del arroz con la cremosidad de la ricota, creando una textura increíblemente tierna que se deshace en la boca. Es una receta versátil, perfecta para empezar el día con energía, como un postre ligero o incluso como una merienda para los más pequeños. Además, es una forma fantástica de aprovechar el arroz que te haya sobrado. ¡Prepárate para enamorarte de su sabor delicado y su aroma a canela y vainilla!
Ingredientes para el pastel de arroz con ricota
- 120 g de arroz de grano corto
- 125 g de ricota
- 100 ml de leche o crema de leche
- 40 g de azúcar granulada
- 13 de cucharadita de canela molida
- 20 g de almidón de maíz o harina de trigo
- 40 g de mantequilla
- extracto de vainilla
- sal al gusto
Cómo preparar el pastel de arroz con ricota
Pon el arroz en una cacerola, vierte un vaso de agua fría y sazona con sal al gusto. Tapa bien la cacerola, lleva a ebullición y cocina el arroz a fuego bajo durante 10 minutos. Una vez listo, pasa el arroz a un tazón y vierte leche fría o crema de leche. Una crema con un 10% de grasa será suficiente, ya que la receta ya incluye mantequilla.
Añade la ricota al arroz cocido y mezcla los ingredientes. Si lo deseas, puedes sustituir la ricota por requesón fresco, pero no uses uno que sea ácido, ¡el resultado no será bueno!
Añade el azúcar granulada y la canela molida. Vierte media cucharadita de extracto de vainilla.
Rompe dos huevos de gallina grandes en el tazón y mezcla bien los ingredientes. También puedes batir los huevos en un recipiente aparte y luego añadirlos a la masa.
Agrega el almidón de maíz o la harina de trigo para ligar los ingredientes. Derrite la mantequilla en un cazo pequeño y deja que se enfríe un poco. Vierte la mantequilla derretida en la masa y mezcla bien.
Engrasa un molde resistente al calor con mantequilla blanda y espolvorea con harina de trigo o sémola. Vierte la masa en el molde; es bastante líquida y se extenderá fácilmente formando una capa uniforme. Para esta receta se utilizó un molde antiadherente de 18 centímetros de diámetro.
Precalienta el horno a 175 grados Celsius. Coloca el pastel en el nivel medio del horno precalentado. Hornea durante 25-30 minutos. Si las paredes y el fondo del molde son delgados, para evitar que el pastel se queme, puedes crear un baño María en el horno: coloca el molde con el pastel dentro de una bandeja para hornear profunda y vierte agua hirviendo. Aumenta la temperatura del horno a 185 grados Celsius y cocina durante 35 minutos.
Una vez listo, saca el pastel de arroz con ricota del molde, colócalo en un plato y deja que se enfríe un poco. Córtalo en porciones con un cuchillo de sierra y sírvelo con mermelada, confitura, smetana (un tipo de crema agria espesa) o crema batida.
¡Y ahí lo tienes! Un pastel de arroz con ricota que seguramente se convertirá en un clásico en tu hogar. Su encanto reside en su simplicidad y en el calor reconfortante que transmite cada bocado. No dudes en experimentar añadiendo pasas, ralladura de limón o tus frutos secos favoritos a la masa para darle un toque personal. Sírvelo tibio para disfrutar al máximo de su textura cremosa, acompañado de una cucharada de tu mermelada preferida, un poco de miel o simplemente fruta fresca. Esperamos que disfrutes de esta receta tanto como nosotros. ¡Buen provecho!









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