¿Buscas una idea original y deliciosa para el desayuno o una cena ligera? ¡Esta cazuela de queso y pan lavash, conocida como *zapekanka* en Europa del Este, es la respuesta! Es un plato increíblemente reconfortante y versátil que combina la cremosidad del queso y los huevos con la textura suave del pan lavash. Esta versión es una forma ingeniosa y rápida de disfrutar de un clásico, perfecta para usar esos trozos de queso olvidados en el refrigerador. ¡Prepárate para enamorarte de su sabor y sencillez!
Ingredientes para la cazuela de queso y pan lavash
- 250 g de ricotta o requesón blando (originalmente se usa tvorog, un queso fresco de Europa del Este)
- 4 huevos de gallina
- 100 g de queso semiduro o duro
- 1 pan lavash fino (un tipo de pan plano)
- 1 cucharada de harina de trigo
- sal al gusto
- mantequilla y harina de trigo para el molde
Modo de preparación de la cazuela de queso y pan lavash
En un bol, coloca la ricotta, rompe los huevos grandes y añade sal al gusto. Puedes sustituir la ricotta por un tvorog blando (un tipo de queso fresco granulado, similar al requesón) o un queso crema suave. Si el requesón tiene grumos, pásalo dos veces por un colador fino o tritúralo con una batidora de inmersión junto con los huevos hasta obtener una consistencia cremosa.
Ralla el queso duro o semiduro con un rallador grueso. Añade la mitad del queso rallado a la masa. El tipo de queso no importa; para esta zapekanka (una especie de cazuela o pastel horneado), puedes juntar todos los trozos de diferentes tipos de queso que tengas en el refrigerador, incluso las cortezas secas. Durante el horneado, el queso se derretirá y nadie se dará cuenta de que en este plato se han aprovechado los restos de queso.
Mezcla la masa. Corta el pan lavash (un pan plano y delgado, similar a una tortilla grande o pan de pita) en trozos pequeños. Para esta receta, necesitarás 1 pan lavash pequeño de unos 35×35 centímetros o un poco más grande. También puedes usar pan lavash que se haya endurecido; simplemente rómpelo en trozos pequeños y añádelo a la masa.
Añade 1 cucharada (rasa) de harina de trigo. Mezcla la masa.
Deja reposar la masa lista durante 10-15 minutos para que el lavash absorba la humedad. Mientras tanto, precalienta el horno a 180 grados Celsius.
Engrasa un molde para panqué de 22x11x7 cm con mantequilla ablandada y espolvorea con harina de trigo. Sacude el exceso de harina. Vierte la masa en el molde, nivélala y espolvorea por encima el resto del queso rallado.
Es preferible cocinar las cazuelas de queso al baño María. Toma una bandeja para hornear profunda de tamaño adecuado y coloca el molde con la cazuela dentro. Introduce la bandeja en el horno precalentado. Vierte agua hirviendo en la bandeja hasta que el agua llegue a la mitad de la altura del molde con la cazuela. Cocina durante 30-35 minutos a 180°C.
Saca la cazuela lista del horno y déjala enfriar en el molde durante 5 minutos. Luego, córtala en porciones y sírvela tibia con una salsa a base de leche o de smetana (una crema agria espesa de Europa del Este).
¡Y listo! Ya tienes una deliciosa zapekanka para disfrutar. Este plato es un maravilloso ejemplo de cómo la cocina casera puede transformar ingredientes simples en algo verdaderamente especial. Sírvela caliente, recién salida del horno, acompañada de una cucharada de crema agria, yogur natural o incluso tu mermelada favorita para un contraste dulce y salado. Es también una excelente manera de no desperdiciar comida, dándole una nueva vida al pan lavash que se ha secado un poco. ¡Buen provecho y esperamos que esta receta se convierta en una de tus favoritas!









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