¿Buscas una comida que sea rápida, saludable y absolutamente deliciosa? ¡Has llegado al lugar correcto! Esta ensalada con filete de pollo y rúcula es la combinación perfecta de sabores y texturas. El pollo tierno y crujiente se une al sabor picante de la rúcula fresca y la jugosidad de los tomates maduros, todo aderezado con una aromática salsa pesto. Es un plato ideal para un almuerzo ligero que te llenará de energía o para una cena sofisticada pero sin complicaciones. En pocos minutos, tendrás en tu mesa un plato vibrante, nutritivo y lleno de vida. ¡Vamos a cocinar!
Ingredientes para la ensalada con filete de pollo y rúcula
- 120 g de filete de pechuga de pollo
- 2 cucharaditas de almidón de papa
- 150 g de rúcula
- 1 tomate rojo
- 1 cucharada de salsa pesto
- sal y pimienta negra al gusto
- aceite vegetal para freír
- aceite de oliva extra virgen, limón, vinagre balsámico
Modo de preparación de la ensalada con filete de pollo y rúcula

Cortamos el filete de pechuga de pollo sin piel en tiras de aproximadamente 1 centímetro de grosor, a contra fibra.

En aceite caliente, freímos rápidamente los trozos de pollo en almidón hasta que estén dorados por ambos lados.
Corta el filete de pechuga de pollo sin piel en tiras de aproximadamente 1 centímetro de grosor, a contra fibra. Sazona con sal al gusto, frotándola en el pollo con movimientos de masaje. Utiliza filete de pollo refrigerado en esta receta; si usas pollo congelado y descongelado, podría quedar seco.
Espolvorea el filete cortado con almidón de papa y mezcla. También puedes poner el almidón en una bolsa, añadir el pollo y agitar. Una fina capa de rebozado cubrirá uniformemente los trozos.
En una sartén tipo wok, vierte un poco de aceite vegetal refinado para freír. En el aceite caliente, echa los trozos de pollo con almidón y fríelos rápidamente hasta que estén dorados por ambos lados. Esto no te llevará más de 4-5 minutos. Saca el pollo frito del wok y colócalo sobre una toalla de papel para que absorba el exceso de aceite.

Remojamos la rúcula en agua fría. La lavamos bien, la ponemos en un colador o la secamos en un centrifugador de ensaladas.
Remoja la rúcula en agua fría. Lávala a fondo, escúrrela en un colador o sécala en un centrifugador de ensaladas.
Pon la rúcula en un bol y añade la salsa pesto. Al final de la receta, te contaré cómo preparar un pesto sencillo y delicioso en casa.
Mezcla bien la rúcula con el pesto para que las hojas de la ensalada se cubran con la aromática salsa.
Corta el tomate por la mitad y retira el pedúnculo. Córtalo en rodajas gruesas. Coloca la rúcula en un plato, pon encima los tomates y espolvorea con sal y pimienta negra molida. Puedes usar tomates cherry en esta receta; córtalos por la mitad y añade una pizca de sal.

Sobre las verduras, colocamos los trozos de filete de pollo frito y rociamos todo con aceite de oliva extra virgen, vinagre balsámico y jugo de limón recién exprimido.
Sobre las verduras, coloca los trozos de filete de pollo frito y rocía todo con aceite de oliva extra virgen, vinagre balsámico y jugo de limón recién exprimido. Sírvela inmediatamente.
¡Y listo! Una ensalada espectacular que demuestra que comer sano no tiene por qué ser aburrido. Este plato es increíblemente versátil: puedes añadirle lascas de queso parmesano, nueces tostadas para un toque crujiente extra o incluso aguacate para más cremosidad. Como prometí, para un pesto casero rápido, simplemente licúa albahaca fresca, piñones (o almendras), ajo, queso parmesano, aceite de oliva y una pizca de sal. La diferencia de sabor es increíble. Espero que disfrutes de esta explosión de frescura tanto como yo. ¡Buen provecho!





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