No hay nada como un plato horneado, cremoso y lleno de sabor para reconfortar el alma, y este gratinado de pavo y papas es la definición perfecta de comida casera. Inspirado en las tradicionales "zapekanka" de Europa del Este, este plato es una forma maravillosa de transformar ingredientes sencillos o incluso las sobras de pavo asado en un festín familiar. La combinación de tierno pavo, papas suaves, champiñones y una rica salsa cremosa, todo cubierto con una capa de queso dorado y crujiente, lo convierte en una opción irresistible para un almuerzo o cena abundante. ¡Prepárate para llenar tu cocina con un aroma delicioso y tu mesa con sonrisas!
Ingredientes para el gratinado de pavo y papas
- 500 g de pavo cocido
- 600 g de papas
- 100 g de champiñones frescos
- 1 cebolla
- 2 zanahorias
- 200 ml de crema de leche
- 1 cucharadita de hierbas provenzales
- 1 cucharada de mantequilla
- 1 cucharada de harina de trigo
- 40 g de queso duro (para gratinar)
- sal, pimienta negra, ajo, aceite vegetal al gusto
Modo de preparación del gratinado de pavo y papas

Colocamos en una olla los muslos o alitas, añadimos el conjunto tradicional de verduras y especias para el caldo.
En esta receta se utiliza carne cocida. Para cocer el pavo se necesitan aproximadamente 2 horas. Coloca en una olla los muslos o las alitas, añade el conjunto tradicional de verduras y especias para el caldo: cebolla, zanahoria, apio, hoja de laurel, pimienta negra. Vierte agua fría, sala y cocina a fuego lento. Dependiendo del tamaño, necesitarás de 1,5 a 2 horas. También puedes usar pavo asado que te haya sobrado.
Enfría el pavo en el caldo. Separa la carne de los huesos, desmenúzala en hebras o córtala en trozos grandes.
Pela las papas y las zanahorias. Corta las verduras en cubos grandes. Ponlas en una olla, cúbrelas con agua hirviendo y sala. Cuece las verduras hasta que estén a medio cocer. Escurre el agua en un tazón. Este caldo de verduras lo necesitarás para la salsa.
Pica finamente la cebolla. En una sartén profunda, vierte un poco de aceite vegetal para freír, añade la mantequilla y echa la cebolla picada. Sofríe la cebolla a fuego medio durante 5 minutos, hasta que esté blanda.
Corta los champiñones frescos en cubos y añádelos a la cebolla sofrita. Cocina los champiñones con la cebolla a fuego fuerte durante 5-6 minutos, removiendo. Añade un diente de ajo pasado por un prensador.
Espolvorea una cucharada de harina de trigo directamente sobre los champiñones con cebolla, mezcla para que la harina se combine con la grasa. Sofríe todo junto durante 1 minuto.
Poco a poco, vierte 1 taza de caldo de verduras y lleva la salsa a ebullición. Cocina por 3 minutos, vierte la crema de leche y mezcla. Sazona con sal al gusto y vuelve a llevar la salsa a ebullición. Cocina hasta que espese, unos 2-3 minutos. Puedes usar caldo de pavo o de pollo en lugar del caldo de verduras.
Monta el gratinado en una fuente profunda apta para horno. Engrasa el fondo y los lados de la fuente con aceite vegetal y coloca el pavo cocido.

Espolvoreamos por encima las hierbas provenzales secas y vertemos la salsa hirviendo con champiñones y crema.
Añade las papas y zanahorias cocidas, y mezcla las verduras con el pavo.
Espolvorea por encima las hierbas provenzales secas y vierte la salsa hirviendo con champiñones y crema de leche. El tomillo, el romero y el orégano suelen ser la base de la mezcla provenzal.
Ralla el queso duro con un rallador grueso. Espolvorea el gratinado con el queso rallado. Precalienta el horno a 180°C.
Coloca el gratinado en el horno precalentado durante 25-30 minutos. Hacia el final de la cocción, puedes encender el grill por un par de minutos para que el queso se dore.
¡Y listo! Tu delicioso gratinado de pavo y papas está listo para ser disfrutado. Sírvelo caliente, directamente de la fuente, para apreciar al máximo su textura cremosa y su cobertura de queso derretido. Este plato es perfecto por sí solo, pero también puedes acompañarlo con una ensalada verde fresca para un toque de ligereza. Es una comida que evoca calidez y hogar, ideal para compartir en familia. Si te sobran porciones, se conservan muy bien en el refrigerador y se recalientan de maravilla. ¡Esperamos que esta receta se convierta en una de tus favoritas! ¡Buen provecho!











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