¡Bienvenido a un clásico reconfortante de la cocina casera! Las tortitas de pescado, conocidas como *kotlety* en muchas cocinas de Europa del Este, son la definición de comida que abraza el alma. Esta versión con bacalao es especialmente deliciosa, ya que su carne blanca y tierna se deshace en la boca, creando una textura suave y jugosa. Son perfectas para una cena familiar, una comida nutritiva para los niños o simplemente para darte un gusto. Esta receta no solo es fácil y rápida, sino también una forma fantástica de incorporar más pescado a tu dieta de una manera creativa y sabrosa.
Ingredientes para las tortitas de pescado de bacalao:
- 1 kg de bacalao fresco o congelado
- 65 ml de leche
- 120 g de cebolla
- 70 g de salvado de avena (+ salvado extra para empanizar)
- pimienta negra, sal, eneldo seco al gusto
- aceite vegetal para freír
Cómo preparar deliciosas tortitas de pescado de bacalao
Yo preparé estas tortitas con un bacalao entero, pero puedes usar filetes de pescado ya listos, es un poco más caro, pero el resultado es el mismo.
Primero, deja el pescado congelado en el estante inferior del refrigerador durante unas horas para que se descongele.
Cuando el bacalao esté descongelado, corta las aletas con unas tijeras, limpia las escamas, haz una incisión en el lomo y retira la espina dorsal.
Corta los filetes junto con la piel en trozos grandes. Dependiendo de la potencia de tu picadora de carne o licuadora, deberás decidir si dejas la piel o la quitas. Un electrodoméstico potente convertirá el filete, la piel e incluso las espinas pequeñas en una masa homogénea. Un procesador de alimentos de baja potencia podría atascarse y dejar trozos de piel en la mezcla.
Entonces, pica el filete de pescado de la manera que prefieras hasta obtener una consistencia uniforme, añade sal fina y leche.
Limpia una cabeza grande de cebolla, córtala en cubos y agrégala al bol. Vuelve a procesar los ingredientes hasta que la mezcla sea homogénea.
Agrega el salvado de avena. En lugar de salvado, puedes usar pan rallado o pan blanco seco sin corteza.
Últimamente, siguiendo los consejos de los nutricionistas, he estado reemplazando la harina y el pan blanco con salvado siempre que es posible, y el resultado es delicioso y saludable.
Agrega al bol pimienta negra recién molida y eneldo seco. Mezcla bien la carne picada y refrigérala durante 20 minutos. Durante este tiempo, el salvado absorberá el jugo del pescado y se hinchará.
Con las manos húmedas, forma pequeñas tortitas del tamaño de una pelota de ping-pong y cúbrelas con salvado.
De un kilogramo de pescado salen bastantes tortitas, por lo que puedes congelar una parte.
En una sartén de fondo grueso, calienta aceite vegetal refinado. Fríe por cada lado durante 3-4 minutos hasta que estén doradas.
Luego, colócalas en una cacerola, tápala bien y cocina a fuego bajo durante 12 minutos hasta que estén listas. También puedes colocar las tortitas de pescado de bacalao en una bandeja para hornear engrasada y cocinarlas en el horno (10 minutos a 180 grados Celsius).
¡Y listo! Ya tienes unas tortitas de pescado de bacalao doradas, jugosas y llenas de sabor. Sírvelas calientes, acompañadas de un puré de papas cremoso, una ensalada fresca o tu salsa favorita, como una tártara casera o una simple salsa de yogur con eneldo. Recuerda que son perfectas para congelar; solo tienes que colocarlas en una bandeja sin que se toquen, congelarlas y luego guardarlas en una bolsa. Así tendrás una comida deliciosa lista para cualquier ocasión. ¡Espero que disfrutes de este plato tanto como yo! ¡Buen provecho!










0 comentarios