¿Buscas una forma nueva y deliciosa de incorporar más verduras a tu dieta? ¡Has llegado al lugar indicado! Hoy te traigo una receta única: croquetas de verduras con tupinambo y harina de lino. El tupinambo, a veces llamado alcachofa de Jerusalén, es un tubérculo fascinante con un sabor dulce y una textura crujiente que se suaviza al cocinar. Combinado con la papa y el poder nutritivo de la harina de lino, estas croquetas se convierten en un plato principal o guarnición saludable, saciante y lleno de sabor. ¡Prepárate para sorprender a tu familia con esta joya culinaria!
Ingredientes para las croquetas de verduras con tupinambo y harina de lino
- 500 g de tupinambo pelado
- 200 g de papas
- 150 g de cebolla
- 2 huevos
- 30 g de harina de lino
- 40 g de harina de centeno integral
- sal, aceite de canola
Modo de preparación de las croquetas de verduras con tupinambo y harina de lino
Pelamos el tupinambo (también conocido como alcachofa de Jerusalén, es un tubérculo con un sabor ligeramente dulce y a nuez) y las papas. Los tubérculos de tupinambo tienen muchos brotes y una forma irregular, por lo que un pelador de verduras facilita el proceso. Colocamos el tupinambo y las papas peladas inmediatamente en un bol con agua fría para evitar que se oscurezcan al contacto con el aire.
Picamos finamente una cebolla grande. Rallamos el tupinambo y las papas con un rallador de verduras grueso o los procesamos en un robot de cocina.
Colocamos las verduras ralladas (sin la cebolla) sobre una toalla o una gasa y las escurrimos bien.
A las verduras escurridas, añadimos la cebolla picada. Cascamos dos huevos. Salamos al gusto. Mezclamos bien.
Añadimos la harina de lino. Por cierto, ¡puedes hacer harina de lino fácilmente en casa! Simplemente muele un par de cucharadas de semillas de lino en un molinillo de café, ¡y listo!
Agregamos la harina de centeno integral. Si necesitas preparar unas croquetas (en este contexto, se refiere a una especie de tortitas o medallones de verduras) sin gluten, sustituye la harina de centeno por harina de arroz o de avena; también puedes usar un par de cucharadas de copos de avena (avena arrollada).
Mezclamos la masa a fondo. Las propiedades de la harina de lino y de centeno hacen que la masa de verduras se vuelva espesa y pegajosa de inmediato, casi sin agua.
Con las manos húmedas, formamos las croquetas de verduras de unos 75-100 g cada una, dependiendo del apetito de los comensales. Vertemos un poco de aceite de canola refinado en una sartén. Colocamos las croquetas en el aceite caliente y tapamos la sartén. Cocinamos a fuego bajo durante 5 minutos por cada lado.
Las croquetas de tupinambo con harina integral no deben freírse rápidamente, así que vigila el fuego para que no se quemen. A diferencia de los draniki (panqueques de papa tradicionales de la cocina de Europa del Este), aquí lo importante no es una cocción rápida y crujiente, sino lenta y dorada. Las croquetas deben cocinarse a fuego lento para que las verduras no queden semicrudas.
Retiramos las croquetas de la sartén y las colocamos sobre papel de cocina. El papel absorberá el exceso de aceite de canola, reduciendo así las calorías por porción. Para acompañar las croquetas de verduras, preparamos una salsa ligera de pepino y las servimos calientes.
¡Y listo! Ya tienes unas croquetas de tupinambo doradas y listas para disfrutar. Sírvelas calientes, acompañadas de una salsa ligera de yogur o pepino para realzar su sabor. Son perfectas como plato principal vegetariano o como una guarnición original para carnes o pescados. No dudes en experimentar añadiendo tus hierbas favoritas a la masa, como perejil o eneldo. Espero que esta receta te inspire a explorar nuevos ingredientes y sabores. ¡Buen provecho!











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