¡Hola a todos los amantes de la cocina fácil y sabrosa! Hoy les traigo una receta que es un verdadero tesoro de la cocina de Europa del Este, adaptada para nuestros días ajetreados: grechka con tushenka de pollo al horno. La grechka, o trigo sarraceno, es un pseudocereal increíblemente nutritivo y con un sabor único a nuez, que es un pilar en la alimentación de muchas familias en esa región. Combinado con la tushenka, un estofado de carne en conserva que evoca comodidad y calidez, este plato se convierte en la definición de comida casera reconfortante. Es una de esas recetas mágicas que pones en el horno y te olvidas, ¡perfecta para una cena entre semana sin estrés!
Ingredientes para la grechka con tushenka de pollo al horno
- 200 g de grechka (trigo sarraceno o alforfón)
- 500 g de tushenka de pollo (carne de pollo estofada en conserva)
- 1 cebolla grande
- 1 zanahoria grande
- 1 cucharadita de pimentón dulce molido
- 1/2 cucharadita de perejil seco
- 1/2 cucharadita de eneldo seco
- 2 cucharadas de aceite vegetal
- sal y pimienta al gusto
Cómo preparar grechka con tushenka de pollo al horno
Para preparar este plato, necesitarás una fuente honda apta para horno con papel de aluminio o una cazuela para asar con tapa. Vierte aceite vegetal refinado sin olor en el fondo de la fuente y espárcelo bien por el fondo y los bordes. Corta una cebolla en cubos pequeños y ponlos en la fuente.
Añade a la cebolla las especias aromáticas: pimentón dulce molido, eneldo seco y perejil seco. También puedes agregar media cucharadita de una mezcla de hierbas mediterráneas, que combina muy bien con el pollo.
Corta una zanahoria grande en bastones. Vierte la zanahoria cortada en la fuente. Además de la zanahoria, puedes añadir apionabo (raíz de apio). Pélalo y córtalo igual que la zanahoria. Un buen puñado de apionabo cortado será suficiente.

Mezclamos bien las verduras con el aceite y las especias para que todos los trozos queden cubiertos.
Mezcla bien las verduras con el aceite y las especias, asegurándote de que todos los trozos queden bien cubiertos.
Sobre las verduras, coloca la tushenka de pollo (un tipo de carne estofada en conserva, muy popular en Europa del Este). Es importante seguir este orden: primero las verduras y luego la carne. Si algo saliera mal, lo primero que se quemaría serían las verduras, ¡pero la tushenka quedaría a salvo! Utiliza solo carne sin huesos; si tu tushenka los tiene, te recomiendo quitarlos, ya que la carne se separa muy fácilmente.
Pon la grechka (trigo sarraceno o alforfón, un grano muy nutritivo y popular en la cocina eslava) en un bol, cúbrela con agua fría, lávala bien y escúrrela en un colador. Vierte la grechka lavada en la fuente, sobre la tushenka, y nivélala. Añade sal al gusto. ¡Ten en cuenta que la tushenka ya es salada!
Hierve agua filtrada y viértela en la fuente. Es mejor verter el agua sobre una espátula para evitar que se formen huecos en la capa de grechka. La cantidad de agua debe ser suficiente para cubrir el contenido de la fuente por un centímetro y medio. ¡Importante! Elige una fuente lo suficientemente honda; si llenas de agua casi hasta el borde, el líquido hervirá y se derramará durante la cocción.
Cubre la fuente con papel de aluminio. Sella bien los bordes y haz un pequeño agujero en la parte superior para que escape el vapor. Coloca la fuente en el horno precalentado a 180 grados Celsius. Cocina durante 40 minutos.

Sacamos la fuente del horno, la cubrimos con una toalla y dejamos que la grechka repose durante 10-15 minutos.
Saca la fuente del horno, cúbrela con una toalla y deja que la grechka repose y absorba el vapor durante 10-15 minutos. Luego, retira el papel de aluminio y mezcla todo bien.
¡Y listo! Así de fácil es preparar un plato lleno de sabor y tradición. Esta grechka con tushenka de pollo al horno es perfecta para servir tal cual, caliente y humeante, directamente de la fuente. Para un toque extra de frescura, acompáñala con una ensalada verde o unos pepinillos encurtidos, que contrastan maravillosamente con la riqueza del plato. No dudes en experimentar añadiendo champiñones junto con las verduras o usando otro tipo de tushenka. Espero que disfrutes de este viaje culinario y que esta receta se convierta en una de tus favoritas para esos días en que necesitas una comida deliciosa sin complicaciones. ¡Buen provecho!








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