El shashlik es mucho más que unas simples brochetas de carne; es un símbolo de reuniones al aire libre, picnics y celebraciones en toda Europa del Este. Tradicionalmente se prepara a la parrilla, pero ¿quién dijo que no se puede disfrutar de su increíble sabor en casa? Esta receta de shashlik de cerdo al horno es la solución perfecta para esos días en que el clima no acompaña o simplemente no tienes una parrilla a mano. Te enseñaremos a preparar un marinado que dejará la carne increíblemente jugosa y llena de sabor, y con la ayuda de una bolsa para hornear, obtendrás un resultado tierno y dorado que te transportará directamente a una dacha de verano. ¡Prepárate para enamorarte de esta versión casera y sin complicaciones!
Ingredientes para el shashlik de cerdo en brochetas al horno
- 1 kg de cerdo
- 500 g de cebolla
- brochetas de bambú
- bolsa para hornear
Para el marinado:
- 150 g de cebolla
- 1 cabeza de ajo
- 8 g de pimentón ahumado (paprika)
- 5 g de tomillo seco
- 30 ml de salsa de soja
- 100 ml de smetana (crema agria espesa de Europa del Este)
- 15 g de sal de mesa
- 30 ml de aceite de oliva
Método de preparación del shashlik de cerdo en brochetas al horno
Preparamos el marinado para el shashlik de cerdo (brochetas de carne marinada populares en Europa del Este). Picamos la cebolla en una licuadora o la pasamos por un molinillo de carne. Mezclamos el puré de cebolla con sal de mesa sin aditivos.
Pelamos una cabeza de ajo. Pasamos los dientes por una prensa de ajos o los rallamos finamente y los añadimos al puré de cebolla.
Añadimos las especias: pimentón ahumado molido y tomillo seco. También puedes agregar condimentos tradicionales como pimienta negra molida y hoja de laurel desmenuzada.
Ahora vertemos unas 2 cucharadas de aceite de oliva de buena calidad. Aunque la carne de cerdo contiene grasa, la capa de aceite es necesaria para obtener una costra dorada y apetitosa.
Añadimos al marinado la smetana (crema agria espesa de Europa del Este) y la salsa de soja, mezclamos, probamos y, si lo deseas, en este punto puedes añadir una pizca de azúcar moreno o una cucharadita de miel.
Cortamos la carne de cerdo en trozos grandes, la lavamos y la secamos con servilletas de papel.
Mezclamos la carne con el marinado con las manos, asegurándonos de cubrir bien todos los trozos. Cerramos herméticamente el recipiente o lo pasamos a un frasco grande con tapa y lo guardamos en la parte baja del refrigerador durante 10-12 horas.
Remojamos los palitos de bambú en agua fría durante 1 hora para evitar que se quemen en el horno.
Ensartamos los trozos de cerdo en las brochetas, juntándolos bien.
Cortamos la cebolla en aros grandes. Hacemos una capa uniforme de aros de cebolla en la bolsa para hornear.
Encima colocamos el shashlik en las brochetas. Para evitar que la punta afilada de la brocheta perfore la bolsa, puedes pinchar un diente de ajo en ella.
Atamos firmemente los extremos de la bolsa con un nudo y cortamos el exceso con unas tijeras.
Precalentamos el horno a 200 grados Celsius y cocinamos la carne durante unos 50 minutos. El tiempo exacto dependerá del tamaño de los trozos y de las características de tu horno. La bolsa para hornear permite ver cuándo la carne está lista: en cuanto adquiera un apetitoso color dorado-marrón, puedes sacar el shashlik del horno.
¡Y listo! Tu delicioso shashlik de cerdo al horno está preparado para conquistar paladares. El aroma que inunda la cocina es solo un adelanto de lo jugosa y sabrosa que ha quedado la carne. Sírvelo caliente, directamente de las brochetas, acompañado de una ensalada fresca, pan plano o tus papas al horno favoritas. Esta receta demuestra que no necesitas un gran equipo para disfrutar de platos con tradición y alma. Esperamos que te animes a prepararla y a compartir este pedacito de la cultura de Europa del Este con tus seres queridos. ¡Buen provecho!













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