Hola, Carmen. Comprendo perfectamente tu preocupación y el susto que da ver la olla actuar así, pero mantén la calma, que la comida aún se puede salvar si actuamos a tiempo.
Lo primero que debes hacer
de inmediato es apagar la hornilla o retirar la olla del fuego.
No intentes abrirla bajo ninguna circunstancia mientras tenga presión acumulada. Deja que se enfríe sola poco a poco.
Respondiendo a tu pregunta:
no es normal ni seguro que expulse tanta agua y espuma. Esto suele ocurrir principalmente por tres motivos:
- Exceso de llenado: Las ollas de presión tienen un límite máximo de 2/3 de su capacidad total, pero cuando se cocinan carnes con caldo o alimentos que generan espuma, el límite recomendado es de solo la mitad (1/2) de la olla. Si sobrepasaste ese nivel, el líquido alcanzará la chimenea de escape.
- Fuego demasiado alto: Una vez que la válvula comienza a liberar vapor (cuando alcanza la presión de trabajo), se debe reducir el fuego al mínimo necesario para mantener la presión constante. Mantener el fuego al máximo hierve el líquido con demasiada violencia.
- Espuma de las proteínas: La carne suelta proteínas que forman una espuma espesa, la cual sube con el hervor y termina saliendo por el conducto de la válvula.
¿Por qué puede ser peligroso? El riesgo real no es que se escape el caldo, sino que los restos de grasa o espuma espesa puedan
obstruir el conducto de alivio de presión. Por eso es crucial apagarla.
Una vez que la olla haya perdido toda la presión de forma natural (el indicador baje y no salga nada de vapor), ábrela, retira el exceso de líquido si es necesario, lava muy bien la tapa y asegúrate de que el conducto de la válvula esté completamente despejado mirando a contraluz. Después de eso, puedes volver a cerrar y cocinar con fuego bajo una vez que tome presión.