¡El problema casi siempre es el tipo de corte y la temperatura...! Si compras cortes magros como lomo o pulpa para guisados largos, ¡se deshidratan y quedan como suela de zapato! Para guisar necesitas cortes con tejido conectivo y colágeno, como aguja, osobuco o falda... ¿La técnica correcta? Primero dora los cubos de carne a fuego alto para sellar el sabor, luego agrega tus verduras y el líquido, y ¡baja el fuego al mínimo absoluto!... Debe cocinarse tapado a fuego muy lento por lo menos una hora y media. Si hierve con fuerza, ¡la fibra muscular se aprieta y se endurece! Al enfriar y guardar con suficiente caldo, ¡al recalentar te quedará súper tierna!