Doña Elena, ¡qué gusto leerla! Comparto su sentir, esos bizcochos de antes eran otro nivel. Para que no se le baje y quede alto como nube, la clave es esta:
Primero, cremar la mantequilla (suavecita) con el azúcar. Esto hágalo con ganas, hasta que vea la mezcla muy pálida y esponjosa, casi blanca. Son fácil unos 10-15 minutos de buen batido a mano, sin miedo. Ahí es donde le metemos aire a la masa, ¡que es lo que la levanta!
Después, los huevos, uno por uno, incorporando bien. Y AL FINAL, cuando meta la harina, ¡ojo! 🧐 No le bata de más. Solo lo necesario para que se integre, sin dejar grumos, pero sin sobremezclar. Si le bate mucho la harina, el gluten se activa, y adiós esponjosidad. ¡Se le va a bajar como un castillo de naipes! 🤦♂️ Así como lo hacía su abuela, con paciencia y sazón. ¡Va a ver qué rico le queda a su nieta!