¡Prepárate para descubrir un postre que te robará el corazón! Estos bocaditos de mascarpone glaseados son una versión gourmet de los famosos 'syrki', un dulce muy popular en Europa del Este que consiste en una barrita de queso fresco dulce cubierta de chocolate. En nuestra receta, reemplazamos el queso tradicional por cremoso mascarpone, añadiendo un toque crujiente de almendras y una cobertura de intenso chocolate amargo. Es un postre sin horno, increíblemente fácil de hacer y con un resultado espectacular que sorprenderá a todos. ¡Una delicia que combina la suavidad del relleno con el crujido del chocolate y las almendras!
Ingredientes para los bocaditos de mascarpone glaseados caseros
- 100 g de chocolate amargo
- 250 g de mascarpone
- 35 g de azúcar glas (azúcar impalpable)
- 1/2 cucharadita de extracto de vainilla
- 2 cucharadas de almendras
- Crema de leche al 33% (nata para montar), opcional
Modo de preparación de los bocaditos de mascarpone glaseados caseros
Es necesario pelar las almendras. Sumerge las almendras en agua hirviendo durante 2 minutos, luego pásalas a un recipiente con agua fría y déjalas reposar por 5 minutos.
Retira la piel de las almendras; verás que es muy fácil, ya que después del choque térmico se desprende sola. Tuesta las almendras peladas en una sartén seca o en el horno precalentado hasta que adquieran un ligero color dorado.
Tritura las almendras tostadas en un procesador de alimentos hasta obtener migas finas, sin llegar a convertirlas en harina.
Añade al mascarpone media cucharadita de extracto de vainilla y el azúcar glas (también conocida como azúcar impalpable). Bate los ingredientes con una batidora hasta obtener una mezcla homogénea.

Aplicamos una fina capa de chocolate derretido en las paredes de los moldes y llevamos al congelador.
Trocea finamente la tableta de chocolate amargo y derrítela a baño maría o en el microondas. Es importante no sobrecalentar el chocolate, solo derretirlo. El chocolate sobrecalentado perderá su brillo, y si se calienta demasiado, podría incluso formar grumos.
Para armar los bocaditos glaseados, existen varios métodos. Primero, un molde de silicona para postres. Aplica una fina capa de chocolate derretido en las paredes de las cavidades y lleva el molde al congelador por 10 minutos. Segundo, puedes usar moldes de silicona para cupcakes, los cuales también se cubren por dentro con chocolate y se llevan al congelador. Tercero, puedes primero formar los bocaditos con el mascarpone batido, congelarlos y luego cubrirlos con el chocolate derretido.
Antes de que el chocolate se endurezca, espolvorea los moldes con las almendras trituradas.
Saca el molde del congelador, rellena las cavidades con el mascarpone y vuelve a meterlo al frío por 15 minutos.
Calienta nuevamente el chocolate derretido y cubre el mascarpone con una capa suficientemente gruesa. Alisa el chocolate con una espátula y enfría de nuevo en el congelador por 10 minutos.
Desmolda con cuidado los bocaditos glaseados ya firmes. Guárdalos en el refrigerador hasta el momento de servir. Para que el postre se conserve bien, envuelve cada bocadito en papel de aluminio o papel encerado.
Puedes decorar el postre para convertirlo en un plato festivo. Para ello, calienta 50 ml de crema de leche espesa (nata para montar), añade 50 g de chocolate, mezcla bien y deja enfriar a temperatura ambiente. Baña los bocaditos con este ganache frío y espolvorea con almendras picadas.
¡Y listo! Ahora tienes unos elegantes y deliciosos bocaditos de mascarpone glaseados, perfectos para cualquier ocasión. Sírvelos con un café o como el broche de oro de una cena especial. No dudes en experimentar: puedes añadir un poco de ralladura de naranja al relleno o usar diferentes frutos secos para la cobertura. Guárdalos bien envueltos en el refrigerador y disfruta de este capricho casero que, sin duda, es mucho mejor que cualquier dulce comprado. ¡Esperamos que disfrutes cada bocado de esta increíble creación!











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