Preparemos un borsch vegano con chucrut (col fermentada) y remolacha guisada: un plato que reconforta el alma y brinda una cálida sensación de hogar incluso en los días de ayuno más estrictos. Esta versión de borsch destaca por su toque ácido y picante, acompañado de un aroma profundo realzado por una pizca de pimentón ahumado. Su borsch resultará saciante, sabroso y conservará su magnífico color rojo brillante gracias a pequeños trucos culinarios. Prepare más sopas de verduras durante las temporadas de ayuno, ya que esconden todos los beneficios de los vegetales de estación. Esta receta demuestra que la ausencia de carne no es motivo para renunciar al verdadero placer gastronómico.
Ingredientes
- 300 g de chucrut (col fermentada)
- 200 g de papa
- 120 g de cebolla
- 150 g de zanahoria
- 150 g de remolacha
- 50 g de puré de tomate
- 2 dientes de ajo
- 1 cucharadita de eneldo seco
- 1 cucharadita de hojuelas de pimentón ahumado
- 2 cucharadas de aceite vegetal
- Pimienta y sal al gusto
Instrucciones paso a paso para el borsch vegano con chucrut
Primero preparemos el chucrut (col fermentada): colóquelo en un tazón y cúbralo con agua fría. Enjuague bien, escurra en un colador y vuelva a enjuagar bajo el chorro de agua. Ponga el chucrut lavado en una olla y vierta agua hirviendo. Cocine durante 3 minutos, pase por un colador y enjuague nuevamente. Repita este proceso una vez más. En este momento le sugiero encender la campana extractora para eliminar el olor fuerte de la col agria hervida. Después de este paso, el olor no volverá a aparecer.
Vierta una cucharada de aceite vegetal en una olla de fondo grueso. Pique finamente una cebolla grande. En el aceite caliente, eche la cebolla picada, agregue hojuelas de páprika ahumada y espolvoree con una pizca de sal. Sofría a fuego medio durante 5-6 minutos.
Pele la zanahoria y córtela en bastones. Incorpore la zanahoria cortada a la olla.
Después de la zanahoria, añada a la olla la papa cortada en cubos grandes. Para esta receta, elija una variedad de papa firme que no se deshaga al cocinar, ya que las verduras se cocinarán juntas durante bastante tiempo.
Agregue el chucrut (col fermentada) previamente preparado.
Vierta un litro y medio de agua hirviendo. Lleve el borsch a ebullición. Cocine durante 40 minutos a fuego lento.

Cocine las verduras a fuego lento para que los sabores se integren suavemente en un caldo sustancioso.
Pele el betabel y rállelo con un rallador grueso. Vierta 1 cucharada de aceite vegetal en una sartén. Coloque el betabel rallado, agregue el puré de tomate y guise a fuego lento durante unos 20 minutos. Cuando el betabel esté suave, añada los dientes de ajo finamente picados, mezcle bien y retire la sartén del fuego.
Incorpore el betabel guisado con tomate al borsch hirviendo. Sazone con sal al gusto y agregue un poco de azúcar para equilibrar la acidez del chucrut y del tomate. Retire la olla del fuego. Si hierve el borsch por mucho tiempo, el color cambiará de un rojo brillante a un tono amarronado, aunque el proceso de ebullición prolongada no afectará su delicioso sabor.
Cubra la olla del borsch con un paño de cocina limpio y deje reposar durante al menos 20 minutos para que los sabores se integren.
Sirva este borsch vegano con chucrut bien caliente, justo cuando libera todo su aroma. Antes de servir, asegúrese de espolvorear cada plato con eneldo seco o fresco y agregue una pizca de pimienta negra recién molida para darle un toque picante. Si no sigue una dieta estrictamente vegana o de ayuno, una cucharada de smetana (crema agria espesa) transformará esta sopa en un auténtico manjar, resaltando el dulzor de la remolacha guisada y la acidez de la col. No olvide acompañarlo con una rebanada de pan de centeno fresco o pampushki (panecillos tiernos de ajo típicos de la región). Recuerde que al día siguiente, este borsch con chucrut estará aún más delicioso, ya que todos los ingredientes se habrán integrado por completo. Guárdelo en el refrigerador y caliéntelo a fuego medio, evitando que hierva a borbotones para conservar ese noble tono rubí. Si prefiere las sopas más espesas, puede triturar un poco de la papa directamente en la olla; esto le dará al caldo una agradable textura aterciopelada. ¡Buen provecho!









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