Los cuernitos dulces con tvorog (queso fresco) son un pan casero hecho con masa enriquecida con levadura, relleno de queso dulce. Es un pan dulce sencillo y aromático que llena la casa de calidez y comodidad. Se necesita un tvorog (puede usar requesón o un queso fresco de granja bien escurrido) con alto contenido de grasa, seco y sin grumos, para que el relleno quede suave y cremoso; yo prefiero usar uno casero. Para decorar, utilice ajonjolí, nueces picadas o semillas de amapola: use lo que tenga a mano. Tradicionalmente, esta delicia se asocia con los fines de semana en familia, cuando la corteza dorada y la masa esponjosa crean una verdadera atmósfera festiva.

Apetitosos cuernitos caseros con un suave relleno de queso fresco, espolvoreados con ajonjolí dorado.
Ingredientes
- 270 g de harina de trigo
- 35 g de azúcar
- 1 huevo de gallina
- 1 yema de huevo
- 35 g de mantequilla
- 120 ml de agua
- 1 cucharadita de sal
- 1 cucharadita de levadura seca activa
- 1/2 huevo y ajonjolí para decorar
Ingredientes para el relleno
- 150 g de tvorog alto en grasa (queso fresco tipo requesón seco)
- 15 g de azúcar
- 1 sobrecito de azúcar vainillado
- 1 yema de huevo
Método de preparación de los cuernitos con queso fresco
Mida el azúcar y agregue la sal. Incorpore un huevo entero y una yema. Bata bien con un batidor de globo y vierta el agua ligeramente tibia. Si lo desea, puede mezclar el agua con leche en una proporción de 1 a 1, o usar únicamente leche.
Mezcle la harina y la levadura. Esta receta utiliza levadura seca activa, la cual se puede y se debe mezclar directamente con la harina. Si utiliza levadura seca tradicional, necesitará activarla primero: cúbrala con agua tibia y déjela reposar por 20 minutos a temperatura ambiente, luego continúe con el resto de la receta.
Derrita la mantequilla. Haga un hueco en el centro de la harina y vierta la mezcla de agua con huevos junto con la mantequilla derretida ya fría.
Amase a mano hasta que la masa deje de pegarse a los dedos. No es necesario espolvorear demasiada harina sobre la mesa durante el amasado, solo un poco. Coloque la masa en un tazón limpio, previamente engrasado con un aceite vegetal neutro. Cúbrala con un paño húmedo o plástico adherente y déjela reposar en un lugar cálido durante unas 2 horas. Aproximadamente a la hora, amásela ligeramente para liberar el dióxido de carbono y vuelva a cubrirla. Pasadas las 2 horas, la masa habrá duplicado su volumen (o más) y estará lista para formarla y rellenarla.
Espolvoree un poco de harina sobre la mesa y el rodillo, coloque la masa, amase ligeramente y déjela reposar durante 25 minutos. Luego, córtela por la mitad y estire cada parte hasta alcanzar un grosor de 1 centímetro.
Prepare el relleno. Mezcle el tvorog (un queso fresco tradicional ruso, puede sustituirlo por requesón seco o queso cottage bien escurrido) alto en grasa con el azúcar y la yema de huevo, añadiendo un sobrecito de azúcar vainillado. Coloque el relleno en el centro de la masa estirada. Por cierto, si su queso fresco tiene muchos grumos, páselo primero por un colador para obtener una textura más suave.
Doble los bordes de la masa sobre el relleno, enrolle formando cilindros estrechos y selle bien las uniones.
Coloque los cilindros en una bandeja para hornear y deles la forma curva de un cuernito. Asegúrese de dejar suficiente espacio libre entre cada pieza, ya que crecerán considerablemente en todas direcciones durante el horneado.

Dele a los cilindros forma de media luna y colóquelos en la bandeja dejando espacio para que crezcan.
Cubra la bandeja con una tapa protectora o colóquela dentro de una bolsa plástica grande para el leudado. Deje reposar en un lugar cálido durante 50 minutos. Mientras tanto, bata el medio huevo para el barniz. Una vez que los cuernitos hayan subido, barnícelos con el huevo batido y espolvoree con semillas de ajonjolí.
Precaliente el horno a 200 grados Celsius. Introduzca la bandeja en el horno precalentado, a nivel medio. Hornee durante 30 minutos o hasta que adquieran un tono dorado. Deje enfriar ligeramente en la misma bandeja y sirva estos deliciosos cuernitos con queso fresco aún tibios para acompañar su té o café.
¡Buen provecho! Para que sus cuernitos con queso fresco se mantengan suaves al día siguiente, guárdelos en un recipiente hermético o bajo un paño limpio. Si desea variar el sabor, intente agregar algunas pasas, fruta confitada o ralladura de limón al relleno de queso: esto le dará unas notas cítricas brillantes y lo hará aún más aromático. Lo mejor es servir estos cuernitos ligeramente tibios, cuando el aroma a vainilla y masa fresca se despliega por completo. Combinan perfectamente con leche fría, un té de hierbas aromático o una bebida de frutas espesa (como el tradicional kisel eslavo). Si le gusta experimentar con la presentación, pruebe espolvorearlos ligeramente con azúcar glas o decorarlos con almendras fileteadas antes de servir.









0 comentarios