¿Buscas una receta que transforme un simple filete de pollo en una obra maestra culinaria? ¡Has llegado al lugar correcto! Este filete de pollo con queso al horno es la prueba de que con unos pocos ingredientes bien combinados se puede crear un plato inolvidable. La clave está en nuestra marinada especial, que llena de sabor y ternura cada bocado. Ideal para una cena especial o para darle un toque gourmet a tu menú semanal, este plato se convertirá en uno de tus favoritos. ¡Prepárate para recibir aplausos en la mesa!
Ingredientes para el filete de pollo con queso al horno
- 600 g de filete de pollo
- 30 g de harina de trigo
- 100 g de tomates
- 60 g de queso duro
- 1 vaina de chile
- 40 g de mayonesa
- 120 g de cebolla
- sal, aceite para freír
Para la marinada del filete de pollo:
- 15 g de miel
- 20 ml de salsa de soja
- 10 ml de vinagre balsámico
- 60 g de cebolla
- 3 dientes de ajo
- 1 chile pequeño
- hoja de laurel, cilantro, mostaza
- 20 ml de aceite de oliva
- hierbas frescas (puerro, perejil)
Cómo preparar un delicioso filete de pollo con queso al horno
Preparamos la marinada para el filete de pollo
En un bol pequeño, vertemos la salsa de soja y el vinagre balsámico, y añadimos una cucharada de miel. Rallamos finamente una cebolla y los dientes de ajo.
Tostamos una cucharadita de semillas de mostaza y cilantro durante 1-2 minutos en una sartén seca para liberar y potenciar su aroma, luego las machacamos en un mortero o las molemos en un molinillo de café.
Picamos finamente una vaina de chile (retiramos las semillas y las membranas del pimiento picante).
Añadimos las especias molidas, el chile picado y la hoja de laurel desmenuzada al bol, mezclamos, y la marinada está lista.
Marinamos y horneamos el filete de pollo con queso
Tomamos una pechuga o filete de pollo refrigerado y cortamos dos trozos grandes de aproximadamente 2 centímetros de grosor.
Colocamos el filete de pollo en el bol con la marinada y añadimos un poco de hierbas frescas. Dependiendo de la temporada, puede ser puerro, perejil o hierbas frescas del jardín.
Vertemos aceite de oliva de buena calidad y refrigeramos el filete de pollo durante 30 minutos a 1 hora.
En una bolsa, ponemos harina de trigo y aproximadamente una cucharadita de sal de mesa fina sin aditivos. Sacamos los trozos de filete de pollo de la marinada, los secamos con servilletas de papel y los ponemos en la bolsa con harina.
Engrasamos una sartén antiadherente con aceite para freír y doramos el filete de pollo por ambos lados hasta que esté dorado.
Engrasamos una fuente para horno resistente al calor, colocamos en el fondo la cebolla cortada en aros gruesos y encima ponemos los trozos de filete de pollo.
Sobre el filete de pollo dorado, colocamos rodajas finas de tomate. Para esto, es mejor usar tomates cherry, ya que son más sabrosos, dulces y se ven bonitos.
Espolvoreamos los tomates con una capa gruesa de queso rallado. Para una ocasión especial, usen parmesano, pero para una comida cotidiana, cualquier queso duro servirá.
Cortamos una vaina de chile por la mitad a lo largo, con semillas y todo. Colocamos media vaina sobre cada trozo de filete, cubrimos con mayonesa y horneamos durante 12 minutos en un horno precalentado a 220 grados Celsius.
Servimos el filete de pollo caliente, espolvoreado con hierbas frescas antes de servir.
¡Y listo! Un filete de pollo jugoso, dorado y lleno de sabor que seguramente deleitará a todos. Sírvelo caliente, recién salido del horno, acompañado de una ensalada fresca, arroz blanco o unas papas asadas para una comida completa. No dudes en experimentar con diferentes tipos de queso o añadir tus hierbas favoritas para personalizarlo. Esperamos que disfrutes de esta receta tanto como nosotros. ¡Buen provecho y hasta la próxima aventura culinaria!












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