¡Prepárate para descubrir un aperitivo que te conquistará desde el primer bocado! Estas empanaditas de masa filo son la combinación perfecta de una textura crujiente y un relleno cremoso y sabroso. La masa filo, famosa en la cocina mediterránea y de Medio Oriente, se transforma en pequeños rollitos dorados que esconden un corazón de queso brynza, un queso salado y con carácter, realzado con el aroma del ajo y la frescura del eneldo. Son fáciles de hacer y el resultado es espectacular. ¡Ideales para sorprender en una reunión o simplemente para darte un capricho delicioso!
Ingredientes para las empanaditas de masa filo con brynza, ajo y eneldo
- 3 hojas de masa filo de 30x40 centímetros
- 30 g de mantequilla
- 100 g de brynza (queso salado en salmuera, tipo feta)
- 50 g de queso duro
- 2 dientes de ajo
- 1 manojo pequeño de eneldo
- 1/2 chile rojo (opcional)
- 1 huevo
- pimienta negra
- ajonjolí negro y blanco
Cómo preparar empanaditas de masa filo con brynza, ajo y eneldo
Desmenuza la brynza (un tipo de queso salado en salmuera, similar al feta) con un tenedor; se desmorona fácilmente. Normalmente es un queso seco, que es justo lo que necesitamos para esta receta. El queso feta también es adecuado para el relleno, ya que su sabor es similar.
Añade a la brynza cualquier queso duro rallado finamente. La combinación de dos quesos salados es ideal: el queso duro y graso aporta untuosidad y un toque picante, mientras que la brynza le da un sabor ácido similar al requesón.
Pica finamente un manojo pequeño de eneldo fresco. Quita las semillas de medio chile, corta la pulpa en cubitos y añádelos al queso junto con el eneldo. Si no te gusta el picante, puedes sustituir el chile por pimentón dulce, que también es aromático y no pica.
Pasa los dientes de ajo por una prensa de ajos o rállalos con un rallador fino. Añade el ajo al resto de los ingredientes, sazona con pimienta negra recién molida al gusto, mezcla todo bien y ya puedes rellenar las empanaditas.

Dobla los bordes de la masa sobre el relleno y enrolla sin apretar demasiado para formar unos rollitos.
Corta una hoja de masa filo de 30×40 centímetros por la mitad a lo largo del lado más corto. Derrite la mantequilla en una cacerola pequeña y deja que se enfríe un poco. Unta una mitad de la masa filo con mantequilla derretida, coloca la otra mitad encima y úntala también con mantequilla. Mientras armas la primera empanadita, cubre el resto de la masa con un paño de cocina húmedo, ya que esta masa tan fina se seca rápidamente al aire.
Coloca una fina tira del relleno de queso en el borde de la masa preparada.
Dobla los bordes de la masa sobre el relleno y enrolla sin apretar demasiado para formar unos rollitos.

Forma el resto de las empanaditas de la misma manera y colócalas en una bandeja para hornear antiadherente.
Forma el resto de las empanaditas de la misma manera y colócalas en una bandeja para hornear antiadherente. Si usas una bandeja normal, cúbrela con papel para hornear o coloca las empanaditas sobre un tapete de silicona.
Bate un huevo pequeño hasta que la clara y la yema estén bien mezcladas. Pinta las empanaditas con el huevo batido usando una brocha de silicona.
Espolvorea las empanaditas con ajonjolí negro y blanco. Precalienta el horno a 200 grados Celsius (400 °F).
Mete la bandeja en el horno precalentado y hornea durante 20-25 minutos, o hasta que estén doradas.
¡Te recomiendo comer estas empanaditas de masa filo con brynza calientes o tibias, son deliciosas!
Espero que disfrutes de estas crujientes empanaditas tanto como yo. Sírvelas recién salidas del horno para apreciar al máximo su textura y sabor. Son un aperitivo fantástico por sí solas, pero también puedes acompañarlas con una salsa de yogur y hierbas o una crema agria para un toque extra de frescura. Son perfectas para compartir en fiestas, picnics o como una entrada elegante. ¡No dudes en experimentar con el relleno y hacer tu propia versión! ¡Buen provecho!











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