¿Buscas una receta que sea a la vez ligera, nutritiva y llena de sabor? ¡Has llegado al lugar indicado! Esta ensalada de pavo y col lombarda es la opción perfecta para un almuerzo rápido o una cena saludable que te dejará satisfecho sin sentirte pesado. La combinación de la crujiente col lombarda marinada, la jugosa pechuga de pavo dorada y un aderezo agridulce crea una sinfonía de texturas y sabores en cada bocado. Es un plato vibrante, colorido y tan delicioso que se convertirá en uno de tus favoritos.
Ingredientes para la ensalada de pavo y col lombarda
- 400 g de pavo (filete de pechuga)
- 500 g de col lombarda (repollo morado)
- 150 g de cebolla blanca dulce
- 2 dientes de ajo
- 20 ml de vinagre de vino blanco
- 30 g de aceite de oliva extra virgen
- 10 g de miel
- 50 ml de vino blanco seco
- pimienta negra recién molida, maicena (fécula de maíz), aceite para freír, sal marina, unas cuantas ramas de cebollín (cebolla de verdeo)
Cómo preparar la ensalada de pavo y col lombarda
Retira las 2 hojas exteriores de la cabeza de col lombarda. Corta la col en juliana fina, de 2 milímetros de grosor o menos; cuanto más fina, mejor.
Corta 100 g de cebolla blanca dulce en aros muy finos y añádelos a la col. La cebolla restante la necesitarás para cocinar el pavo.
Añade sal marina al gusto sobre las verduras cortadas. Vierte el vinagre de vino blanco y agrega la miel líquida. Ponte guantes de cocina y masajea bien las verduras con los condimentos para que se ablanden y suelten su jugo.
Cuando la col esté blanda y flexible, añade el aceite de oliva extra virgen, mezcla bien y guarda la ensalada en el refrigerador.
Corta la pechuga de pavo en cubos de unos 2 centímetros. Para esta receta necesitarás pechuga de pavo, ya que se cocina rápidamente. Se prepara de forma muy similar a la de pollo, pero tarda un poco más y la carne es más densa y jugosa.
En una bolsa, vierte varias cucharadas de maicena (fécula de maíz). Introduce los trozos de pavo en la bolsa y ciérrala con un nudo. Agita la bolsa enérgicamente para que la maicena se adhiera bien a los trozos de filete. No te preocupes si parece mucha maicena; la necesaria se pegará a la carne y el exceso quedará en la bolsa.
En un wok, calienta un poco de aceite vegetal neutro para freír. Cuando el aceite esté caliente, añade el filete rebozado. Fríe a fuego fuerte por un lado hasta que esté dorado.
Corta la cebolla restante en plumas. Pica el ajo. Dale la vuelta a los trozos de pavo y añade la cebolla y el ajo al wok. Cocina a fuego fuerte durante otros 2 minutos, sazona con sal al gusto y vierte el vino blanco seco. Saltea en el wok, evaporando el vino a fuego fuerte. Al final, sazona con pimienta negra recién molida.
Saca la ensalada del refrigerador y sírvela en platos. Una porción de 150-200 g de verduras es suficiente para un adulto. Coloca los trozos de pavo frito sobre las verduras (unos 100-120 g por porción). Rocía con los jugos que soltó durante la cocción y espolvorea con cebollín (cebolla de verdeo) finamente picado.
Sirve la ensalada inmediatamente. Si no sigues una dieta de combinación de alimentos, estará aún más deliciosa con una rebanada de pan integral.
¡Y listo! Ya tienes una ensalada espectacular que no solo es un festín para la vista, sino también para el paladar. Este plato es increíblemente versátil: puedes añadirle unas nueces tostadas para un toque extra crujiente o unas semillas de sésamo. Sírvela inmediatamente para disfrutar del contraste de temperaturas entre la ensalada fría y el pavo caliente. Esperamos que disfrutes preparando y degustando esta deliciosa receta. ¡No olvides compartir tu creación con nosotros! ¡Buen provecho!










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