¡Viajemos a México con esta increíble receta de fajitas de cerdo! Originalmente un plato de los vaqueros en la frontera de Texas y México, las fajitas se han convertido en un clásico mundial por su combinación de sabores intensos y su forma divertida de comer. En esta versión, la jugosa carne de cerdo se marina en especias y se saltea con pimientos y cebollas hasta quedar tierna y llena de sabor. Es el plato perfecto para una cena informal con amigos o familia. ¡Prepárate para armar tus propias fajitas y disfrutar de una auténtica fiesta de sabor!
Ingredientes para las fajitas de cerdo
- 4 tortillas (tortillas delgadas de harina de trigo)
- 400 g de cerdo magro
- 100 g de cebolla
- 2 dientes de ajo
- 150 g de tomates
- 2 chiles rojos frescos
- 3 g de pimiento rojo picante en polvo
- 3 g de pimentón ahumado (paprika ahumada)
- 20 ml de aceite de oliva
- 50 g de puré de tomate
- Hojas de lechuga verde
- Sal, azúcar, limón
Modo de preparación de las fajitas de cerdo
Machacamos los dientes de ajo con un cuchillo, los pelamos y los picamos. Picamos finamente la cebolla. En una sartén, calentamos aceite de oliva de buena calidad, añadimos la cebolla, luego el ajo, una pizca de sal y sofreímos hasta que estén transparentes.
Cortamos la pulpa de cerdo magra en tiras finas y largas, a contra fibra. Este plato se cocina rápidamente, por lo que la carne de cerdo grasa no es adecuada, ya que no quedará tan sabrosa.
Añadimos la carne a la sartén con la cebolla sofrita y la freímos durante 4-5 minutos.
Cortamos los tomates en rodajas finas y los añadimos a la carne y la cebolla. Si tienes tiempo, puedes pelarlos, pero no es estrictamente necesario.
Ahora, agregamos el puré de tomate, el pimiento rojo picante molido, el pimentón ahumado y las vainas de chile fresco. Cortamos el chile por la mitad a lo largo y lo añadimos con las semillas, ¡después de todo, es cocina mexicana!
Sazonamos con sal común al gusto y, para equilibrar los sabores, una pequeña pizca de azúcar. Cocinamos todo junto durante 10-12 minutos y retiramos del fuego.
Por cierto, las tortillas son muy fáciles de preparar en casa. Para ello, solo necesitas mezclar tres tazas de harina con un trocito de margarina, sal, polvo de hornear y una taza de agua caliente. Amasa la masa, estira tortillas redondas y cocínalas en una sartén seca. No es necesario dorarlas demasiado, ¡cocínalas aproximadamente un minuto por cada lado! Las tortillas deben quedar pálidas, con manchas de color marrón claro.
Colocamos el guiso de cerdo sobre la tortilla, lo bañamos generosamente con la salsa espesa de la sartén y añadimos las vainas de chile.
Añadimos hojas de lechuga fresca, rociamos todo con jugo de limón recién exprimido, agregamos un gajo de limón y servimos inmediatamente.
Un poco de historia. Las fajitas y los burritos son “parientes” cercanos; las diferencias radican únicamente en la forma de servir y cortar los ingredientes. En el primer caso, la carne se corta en tiras finas, lo que, de hecho, dio nombre al plato. En español, “faja” significa tira, ya que a los vaqueros les tocaban los recortes de carne, que cocinaban y envolvían en tortillas de maíz sin levadura.
¡Y listo! Tus fajitas de cerdo están listas para ser devoradas. La belleza de este plato está en su versatilidad. Sírvelas con tus acompañamientos favoritos: guacamole, crema agria (o jocoque), pico de gallo, o un poco de queso rallado. No hay reglas, ¡solo disfrutar! Anímate a experimentar con diferentes carnes o incluso una versión vegetariana. Espero que esta receta te transporte a los vibrantes sabores de México y se convierta en una de tus favoritas. ¡Buen provecho!










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