¿Buscas una receta de galletas que sea a la vez clásica y sorprendente? ¡Has llegado al lugar indicado! Estas galletas de nuez con mermelada de albaricoque son una auténtica delicia que combina una base de masa tierna y mantecosa con un relleno crujiente de nueces y almendras, todo unido por una dulce capa de mermelada. Son perfectas para la hora del té, como postre o simplemente para darte un capricho. Su aroma al hornearse inundará tu cocina y te transportará a los momentos más dulces. ¡Prepárate para enamorarte de cada bocado!
Ingredientes para la masa de las galletas de nuez con mermelada de albaricoque
- 200 g de harina de trigo
- 95 g de mantequilla
- 50 g de azúcar granulada
- 1 clara de huevo
- 0.5 cucharadita de polvo para hornear
- vainilla al gusto
Ingredientes para el relleno
- 100 g de nueces de Castilla
- 50 g de almendras
- 50 g de azúcar granulada
- 60 g de mantequilla
- ralladura de medio limón
- 80 g de mermelada de albaricoque
Modo de preparación de las galletas de nuez con mermelada de albaricoque
Preparamos la masa. Cortamos en cubos la mantequilla ablandada a temperatura ambiente y la mezclamos con el azúcar. Batimos la mezcla con un batidor de varillas hasta que aclare.
Separamos la clara de la yema de un huevo. Añadimos la clara de huevo a la masa. Es necesario sacar los huevos del refrigerador con antelación, ya que los ingredientes para la masa deben estar a temperatura ambiente.
Mezclamos la clara de huevo con la mantequilla y el azúcar. Tamizamos la harina de trigo junto con el polvo para hornear en un bol.
Amasamos la masa rápidamente. Envolvemos la masa lista en film transparente. La llevamos al refrigerador por 30 minutos.
Preparamos el relleno. Escaldamos el limón con agua hirviendo y lo lavamos bien. Con un rallador fino, rallamos una capa delgada de la cáscara amarilla. En una cacerola, ponemos la mantequilla, la derretimos, y añadimos el azúcar granulada y la ralladura de limón.
Picamos finamente las nueces de Castilla y las almendras o las machacamos con un rodillo. Añadimos los frutos secos picados a la cacerola.
Calentamos la mezcla hasta que el azúcar se disuelva por completo. Se pueden añadir un par de cucharaditas de leche para acelerar el proceso.
Enharinamos una bandeja para hornear. Colocamos la masa sobre la bandeja. La estiramos con un rodillo directamente sobre la bandeja. También se puede estirar la masa sobre papel para hornear o un tapete de silicona para hornear.
Formamos un rectángulo con la masa estirada. Aconsejo hacer un pequeño y casi imperceptible surco con los dedos por el perímetro para que el relleno no se derrame durante el horneado.
Untamos la lámina de masa estirada con mermelada de albaricoque fría.
Dejamos enfriar el relleno. Colocamos el relleno frío sobre la capa de mermelada.
Extendemos el relleno con cuidado, sin llegar a los bordes de la masa. El azúcar se derretirá y podría escurrirse, haciendo que las galletas se quemen.
Precalentamos el horno a 185 grados Celsius. Colocamos la bandeja en el horno precalentado a nivel medio. El tiempo de horneado es de 20 minutos. Después de 10 minutos, giramos la bandeja 180 grados. El tiempo exacto de horneado depende de las características de tu horno y puede variar ligeramente. Vigila el color de la masa y fíjate en el aroma.
Sacamos la bandeja del horno y cortamos las galletas calientes con un cuchillo de sierra directamente en la bandeja. Dejamos enfriar las galletas y las pasamos a una fuente.
¡Y listo! Ahora tienes unas deliciosas galletas de nuez y albaricoque listas para disfrutar. Sírvelas tibias con un vaso de leche fría o acompáñalas con tu café o té favorito para una merienda inolvidable. Estas galletas se conservan de maravilla en un recipiente hermético durante varios días, aunque es muy probable que desaparezcan mucho antes. Esperamos que esta receta te haya gustado y te animes a compartirla con tus seres queridos. ¡Buen provecho y feliz horneado!















0 comentarios