Guiso de frijoles de Cuaresma

Hoy te traemos una receta que es pura calidez y sabor: un guiso de frijoles de Cuaresma. Este plato, sencillo pero lleno de nutrientes, es la prueba de que no se necesita carne para disfrutar de una comida completa y deliciosa. Ideal para los días de Cuaresma, para quienes siguen una dieta vegana o simplemente para cualquiera que busque una opción saludable y reconfortante. Con la suavidad de los frijoles blancos, el dulzor de la zanahoria y el toque fresco de las hierbas, este guiso se convertirá en un favorito en tu cocina. ¡Vamos a prepararlo juntos!

Preparación: 10 horas
Cocción: 2 horas, 20 minutos
Cantidad: 4 Porciones
Por porción
Calorías: 226 kcal
Proteínas: 10 g
Grasas: 7 g
Carbohidratos: 34 g

Ingredientes para el guiso de frijoles de Cuaresma

  • 200 g de frijoles blancos secos
  • 150 g de zanahoria
  • 30 g de perejil
  • 50 g de cebolla de verdeo (cebollín)
  • 25 g de aceite vegetal
  • 1/2 chile rojo picante
  • sal, pimienta negra molida

Modo de preparación del guiso de frijoles de Cuaresma

Olla de hierro fundido con frijoles blancos cociéndose en agua.

Es conveniente cocinar los frijoles en una olla de hierro fundido con una tapa que cierre bien.

Manos rallando una zanahoria fresca en un rallador de caja.

Rallamos la zanahoria por el lado grueso del rallador.

Perejil fresco finamente picado siendo añadido a una olla con zanahoria.

Añadimos el perejil finamente picado.


Limpiamos los frijoles blancos secos y los remojamos en agua fría durante 10-12 horas. Escurrimos el agua y enjuagamos los frijoles bajo el chorro de agua. Durante este tiempo, los frijoles se hincharán y aumentarán considerablemente de tamaño. Cubrimos los frijoles con agua fría y los llevamos a ebullición. Cocinamos a fuego bajo durante 2 horas. 10 minutos antes de que estén listos, añadimos sal al gusto. Es conveniente cocinar los frijoles en una olla de hierro fundido con una tapa que cierre bien o en una olla de fondo grueso. Una vez cocidos, los frijoles se pueden enfriar, pasar a un frasco y cubrir con su caldo de cocción. Los frijoles cocidos en su caldo se conservarán en el refrigerador durante varios días.

Lavamos la zanahoria con un cepillo y la raspamos. Rallamos la zanahoria por el lado grueso del rallador. En una olla, vertemos aceite vegetal refinado sin olor y añadimos la zanahoria rallada.

Añadimos el perejil finamente picado. Además del perejil, se puede añadir apio y eneldo.

Medio chile rojo siendo cortado en finas rodajas sobre una tabla de cortar.

Cortamos la mitad de un chile rojo picante en rodajas.

Verduras (zanahoria, perejil, chile) sofriéndose en una olla.

Sofreímos las verduras a fuego medio durante unos 10 minutos.

Frijoles blancos cocidos siendo añadidos a una olla con verduras sofritas.

Añadimos los frijoles cocidos a las verduras sofritas.


Añadimos sal al gusto. Cortamos la mitad de un chile rojo picante en rodajas. Agregamos el chile picado a la olla.

A fuego medio, sofreímos las verduras durante unos 10 minutos hasta que la zanahoria esté blanda.
Añadimos los frijoles cocidos a las verduras sofritas. Vertemos un poco del caldo de los frijoles, que ayudará a unir todos los sabores.

Mezcla de frijoles y verduras salteándose en una olla.

Salteamos todo junto durante 5 minutos para que los frijoles se impregnen del aceite y los jugos de las verduras.

Manos picando finamente cebolla de verdeo fresca en una tabla de cortar.

Picamos finamente las plumas de la cebolla de verdeo.

Guiso de frijoles finalizándose en la olla con la cebolla de verdeo recién añadida.

Calentamos todo junto durante 2-3 minutos a fuego medio.


Mezclamos y salteamos todo junto durante 5 minutos para que los frijoles se impregnen del aceite y los jugos de las verduras.

Picamos finamente las plumas de la cebolla de verdeo. Añadimos la cebolla picada a la olla y mezclamos. Calentamos todo junto durante 2-3 minutos a fuego medio.

Guiso de frijoles servido en un plato, listo para comer o usar como relleno.

Este guiso se puede usar para rellenar pan pita o envolver en lavash junto con cebolla morada encurtida.


El guiso de frijoles de Cuaresma está delicioso con pan. El plato se puede servir tanto caliente como frío. Este guiso se puede usar para rellenar pan pita o envolver en lavash (un tipo de pan plano y delgado, similar a una tortilla grande) junto con cebolla morada encurtida.

¡Y listo! Ya tienes un plato de guiso de frijoles de Cuaresma humeante y delicioso, perfecto para nutrir el cuerpo y el alma. Sírvelo caliente con una rebanada de pan rústico para no dejar nada en el plato, o disfrútalo frío como un entrante refrescante. Como viste, es increíblemente versátil: puedes usarlo como relleno para pan pita o envolverlo en un lavash con cebolla morada encurtida para un almuerzo rápido y sabroso. Esperamos que esta receta te inspire a explorar la riqueza de la cocina vegetal. ¡Buen provecho!