¡Bienvenido a un viaje culinario al corazón de Medio Oriente con un plato tan humilde como delicioso: la mujadara! Esta receta de arroz con lentejas es la definición de comida reconfortante. Con ingredientes básicos que seguro tienes en tu despensa, como arroz, lentejas y cebolla, crearás un plato lleno de sabor y tradición. El secreto está en las cebollas lentamente caramelizadas y el toque aromático del comino. La mujadara es una prueba de que la cocina más sencilla puede ser la más espectacular. ¡Prepárate para enamorarte de este clásico!
Ingredientes para preparar mujadara – arroz con lentejas:
- 180 g de lentejas verdes
- 180 g de arroz blanco vaporizado
- 3 cebollas rojas grandes
- 1 cucharadita de comino en grano
- 30 g de mantequilla
- 40 ml de aceite de oliva
- sal, pimienta y aceite vegetal para freír
Modo de preparación de la mujadara – arroz con lentejas.
Revisamos las lentejas para asegurarnos de que no haya piedrecitas, que, seamos sinceros, son bastante comunes en las legumbres.
Ponemos las lentejas en una cacerola, añadimos 1,5 litros de agua fría, sal al gusto y cocinamos a fuego bajo durante unos 45 minutos después de que hierva.
En una olla aparte, ponemos el arroz lavado, añadimos un trozo de mantequilla, vertemos 250 ml de agua fría y salamos. Llevamos la olla al fuego, esperamos a que hierva y la tapamos. Cocinamos a fuego bajo durante 15 minutos, luego la envolvemos en un paño y la dejamos reposar mientras preparamos el resto de los ingredientes.
Pelamos las cebollas y las cortamos en juliana. Calentamos el aceite vegetal en una sartén, añadimos la cebolla y espolvoreamos con sal. Freímos a fuego medio durante 10-15 minutos; no es necesario que queden como chips, basta con que estén bien doradas.
Calentamos una sartén de fondo grueso, añadimos el comino en grano y lo tostamos hasta que empiece a soltar un ligero humo.
Escurrimos las lentejas cocidas en un colador para eliminar el exceso de agua.
En un bol grande, ponemos las lentejas cocidas y añadimos el arroz.
Machacamos el comino en un mortero. Por cierto, a veces añado a este plato 1/3 de cucharadita de semillas de fenogreco (una planta con un ligero sabor amargo y a nuez, también conocida como alholva), que también tuesto previamente junto con el comino. El fenogreco es amargo, así que hay que usar muy poca cantidad.
Añadimos las especias molidas al bol.
Agregamos la cebolla frita al resto de los ingredientes de la mujadara y podemos considerar que nuestro plato está listo.
¡Te aconsejo guardar un poco de cebolla para decorar el plato al servir!
Vertemos un buen aceite de oliva en el bol.
Mezclamos los ingredientes y sazonamos la mujadara con pimienta negra recién molida.
Servimos la mujadara tibia, espolvoreada con el resto de la cebolla frita.
¡Y ahí lo tienes! Una mujadara perfecta, lista para disfrutar. Este plato no solo alimenta el cuerpo, sino también el alma. Sírvelo caliente, adornado con un extra de cebolla frita crujiente y, si te apetece, acompáñalo con una cucharada de yogur natural o una ensalada fresca de pepino y tomate. Es la comida ideal para una cena entre semana o para compartir en familia. Esperamos que esta receta te traiga tanto calor y alegría a tu mesa como lo ha hecho en la nuestra. ¡Buen provecho!












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