¿Buscas una forma nueva y emocionante de preparar pollo? ¡Esta receta de muslos de pollo empanizados con hojuelas de cereal es la respuesta! Es un giro creativo al clásico pollo horneado que le da una textura increíblemente crujiente y un sabor delicioso que encantará a toda la familia. Además de ser una alternativa más saludable al pollo frito, es muy fácil de hacer. Prepárate para descubrir un plato que se convertirá en un favorito instantáneo en tu hogar, ideal para una cena entre semana o para sorprender en una ocasión especial.
Ingredientes para los muslos de pollo empanizados con hojuelas de cereal
- 1 kg de piernas de pollo (muslitos, aproximadamente 8 piezas)
- 1-2 huevos
- 1 taza de hojuelas de avena
- Sal, pimienta, aceite vegetal
Método de preparación de los muslos de pollo en rebozado de avena
Los muslos de pollo deben estar completamente descongelados, lavados y ligeramente secos para que el exceso de humedad no arruine el empanizado.
Preparamos dos platos: en uno hondo, batimos los huevos con un tenedor (si son grandes, 1 es suficiente), añadimos sal y pimienta; en un plato llano, vertemos las hojuelas. No solo las de avena son adecuadas, también pueden ser de trigo, maíz o una mezcla.
Si no te gusta un empanizado grueso, puedes triturar previamente las hojuelas pasándoles un rodillo sobre una tabla.
Sumergimos los muslos de pollo por todos lados en el huevo batido, y luego los rebozamos en las hojuelas. Para que las hojuelas cubran el pollo con una capa densa y uniforme, es conveniente colocar el muslo en el plato y espolvorear las hojuelas por todos lados.
Colocamos los muslos de pollo empanizados en una bandeja cubierta con papel para hornear, ligeramente engrasada con aceite de girasol, y la metemos en el horno.
Horneamos los muslos a 200°C durante unos treinta minutos. Luego, retiramos con cuidado la bandeja y volteamos los muslos para que se doren de manera uniforme. Volvemos a meterlos en el horno por otros 10-15 minutos, y se puede aumentar la temperatura a 220°C.
Cuando los muslos de pollo estén dorados, ¡están listos! Servimos el plato caliente con puré de papas, una guarnición de arroz o vegetales, y decoramos con ramitas de perejil o cilantro.
Al día siguiente, los muslos de pollo empanizados con hojuelas de cereal seguirán igual de sabrosos: si los recalientas en el horno, quedarán como recién hechos. ¡Buen provecho!
¡Y ahí lo tienes! Unos muslos de pollo dorados, jugosos por dentro y con la cubierta más crujiente que puedas imaginar. Este plato no solo es un festín para el paladar, sino también para la vista. Sírvelos calientes acompañados de tus salsas favoritas, como una de miel y mostaza, BBQ o un dip cremoso de yogur con hierbas. Esperamos que disfrutes de esta receta tanto como nosotros y que traiga sonrisas a tu mesa. ¡Anímate a experimentar en la cocina y buen provecho!




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