¡Hola, amantes de la buena mesa! Hoy viajamos a Italia con un clásico que enamora a todos: los ñoquis. Pero esta no es la receta tradicional. Le daremos un giro sorprendente y delicioso añadiendo el sabor único de la raíz de apio y el vibrante color de las espinacas. Estos ñoquis caseros no solo son increíblemente sabrosos y tiernos, sino también una forma fantástica de incorporar más vegetales a tus platos. Prepárate para crear una pasta fresca que se convertirá en la favorita de tu familia. ¡Manos a la masa!
Ingredientes para los ñoquis con apio, espinacas y papa
- 350 g de papas
- 100 g de raíz de apio
- 130 g de espinacas congeladas
- 1 huevo de gallina
- 65 g de harina de trigo
- 1 ají chile
- pimienta negra, aceite vegetal, sal marina al gusto
Modo de preparación de los ñoquis con apio, espinacas y papa
Pelamos un trozo pequeño de raíz de apio, lo cortamos en cubos y lo hervimos en una pequeña cantidad de agua hasta que esté tierno. La raíz de apio se cocina bastante rápido; dependiendo del tamaño de los cubos, generalmente son suficientes de 5 a 7 minutos.
Cocemos las papas con su piel. Un consejo: una vez que las papas estén listas, escurre el agua caliente y llénalas con agua fría; esto hará que la piel se desprenda más fácilmente.
Rallamos finamente las papas o las pasamos por un prensa para papas. No recomiendo usar una licuadora para triturar las papas, ya que liberará el almidón y obtendrás una masa pegajosa e insípida.
Escurrimos la raíz de apio en un colador, dejando que se vaya toda el agua. La raíz de apio cocida es muy blanda, por lo que también debe pasarse por el prensa para papas o a través de un colador.
Añadimos las espinacas congeladas a las papas y la raíz de apio, y así tenemos lista la base de vegetales para la masa de los ñoquis.
Añadimos un huevo de gallina crudo, harina de trigo y sal marina. Amasamos bien la masa para que todos los ingredientes se distribuyan de manera uniforme. La masa debe ser muy espesa; si es necesario, añade más harina o copos de avena.
En este punto, si te gusta la comida picante, sazona el plato con ají chile picante (finamente picado) y pimienta negra molida.
A continuación, formamos pequeños ñoquis. Puedes tomar un poco de masa con una cucharadita, darle forma de una pequeña empanadilla y pasarla por harina, pero hay un método más eficiente. Espolvorea generosamente la mesa con harina, coloca varias cucharadas de masa y forma un rollo del grosor de un dedo. Luego, corta el rollo con un cuchillo afilado para obtener pequeñas “almohaditas” que se cocinan muy rápido.
Toma una olla grande y ancha, vierte 2 litros de agua, llévala a ebullición y añade sal. Con cuidado, introduce los ñoquis en el agua hirviendo.
Al principio, los ñoquis se hundirán hasta el fondo de la olla, pero cuando vuelvan a flotar, debes sacarlos del agua inmediatamente: ¡los ñoquis están listos!
¡Y listo! Ya tienes un plato de ñoquis caseros que no solo luce espectacular, sino que está lleno de sabor y nutrientes. La belleza de este plato está en su versatilidad. Puedes servirlos de la manera más sencilla, con un poco de mantequilla derretida y salvia fresca, o acompañarlos con tu salsa de tomate favorita y una generosa lluvia de queso parmesano rallado. Anímate a experimentar y a compartir esta delicia con tus seres queridos. Cocinar en casa es un acto de amor, y estos ñoquis son la prueba perfecta. ¡Buen provecho!









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