¡Hola! Hoy te invito a viajar a través de los sabores de Europa del Este con una receta que te sorprenderá: olad'i de calabaza con sémola. Los olad'i son unas tortitas pequeñas y gruesas, muy queridas en la cocina rusa y ucraniana, que tradicionalmente se disfrutan en el desayuno o como un delicioso postre. Sin embargo, esta versión salada lleva la calabaza como protagonista, creando un plato tierno, jugoso y lleno de matices. La sémola le aporta una textura única y esponjosa, mientras que la cebolla y el perejil añaden un toque fresco y aromático. ¡Anímate a preparar estas tortitas saladas que son perfectas para cualquier comida del día!
Ingredientes para los olad'i de calabaza con sémola
- 300 g de puré de calabaza
- 2 huevos de gallina
- 100 g de cebolla
- 25 g de perejil
- 50 g de sémola
- 40 g de harina de trigo
- 1 cucharadita de polvo de hornear
- sal, aceite vegetal
Ingredientes para la salsa
- 150 g de smetana (crema agria de Europa del Este, puedes usar crema agria espesa o yogur griego)
- 25 g de eneldo
- 1/3 de cucharadita de cúrcuma molida
- sal al gusto
Cómo preparar olad'i de calabaza con sémola

Pasa la calabaza cocida por un colador fino o tritúrala con una licuadora de inmersión hasta obtener una consistencia homogénea.
Corta la calabaza. Retira las semillas y la pulpa fibrosa. Pela la calabaza con un pelador de verduras. Corta la pulpa firme en cubos. Vierte 1/2 taza de agua en una cacerola y añade la calabaza troceada. Tapa bien y cocina durante 20-30 minutos a fuego bajo. Pasa la calabaza cocida por un colador fino o tritúrala con una licuadora de inmersión hasta obtener una consistencia homogénea. El tiempo de cocción puede variar según la variedad de la calabaza y el tamaño de los trozos; estará lista cuando esté blanda. Por cierto, también puedes asar la calabaza en el horno, es la forma más sencilla.
_Mide 300 g de puré de calabaza y déjalo enfriar a temperatura ambiente. Bate los huevos de gallina._
Mezcla el puré con los huevos. Pica finamente la cebolla. Añade la cebolla picada a la masa.
Pica el perejil. Agrega 3 cucharadas de perejil finamente picado a la masa.
Mezcla la harina de trigo con el polvo de hornear. Vierte la harina en el bol con los ingredientes líquidos y mezcla. Puedes sustituir el polvo de hornear por bicarbonato de sodio (1/3 de cucharadita de bicarbonato más 1 cucharada de jugo de limón).
Vierte 2 cucharadas de aceite vegetal sin olor en la masa. Cualquier aceite refinado servirá.
Añade la sémola (conocida en Rusia como manka, es una harina gruesa de trigo) a la masa. Mezcla bien. Deja reposar la masa durante 30 minutos para que la sémola se hinche.
Vierte aceite vegetal refinado en una sartén de fondo grueso. No escatimes en aceite, se necesita bastante. Con una cuchara, vierte porciones de la masa para formar los olad’i (un tipo de tortitas pequeñas y gruesas, populares en la cocina de Europa del Este) en el aceite caliente.
Fríe hasta que estén dorados por ambos lados, aproximadamente 3-4 minutos por cada lado.
Retira los olad’i de la sartén y colócalos sobre toallas de papel para que absorban el exceso de aceite.
Prepara una salsa amarilla de smetana para acompañar los olad’i de calabaza. Pica finamente el eneldo. Machaca el eneldo con una pizca de sal en un mortero o un bol pequeño hasta que suelte su jugo. Mezcla la smetana (una crema agria de Europa del Este; puedes sustituirla por crema agria espesa o yogur griego), el eneldo machacado y la cúrcuma molida. Sazona con sal al gusto.
Los olad’i de calabaza con sémola están listos. Sírvelos calientes, rociados con la salsa de smetana.
¡Y ahí los tienes! Unos olad'i de calabaza dorados y apetitosos, listos para disfrutar. Este plato no solo es una forma deliciosa de incorporar la calabaza en tu menú, sino también una ventana a las tradiciones culinarias de Europa del Este. La salsa de smetana con eneldo y cúrcuma es el acompañamiento clásico, pero siéntete libre de experimentar con otras salsas a base de yogur o incluso un toque de queso feta desmoronado por encima. Sírvelos calientes como aperitivo, guarnición o plato principal ligero. Espero que esta receta te inspire a explorar nuevos sabores y a compartir momentos deliciosos con tus seres queridos. ¡Buen provecho!












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