¿Hay algo más reconfortante que unas papas fritas bien hechas? Son el acompañamiento perfecto para casi cualquier plato y un placer culpable que a todos nos encanta. Pero, ¿qué tal si te digo que puedes lograr esa textura dorada y crujiente por fuera, y suave y tierna por dentro, sin la necesidad de una freidora y sin salpicaduras de aceite por toda la cocina? Esta receta de papas fritas al horno es la solución ideal. No solo es una versión un poco más ligera, sino que también es increíblemente fácil de preparar. ¡Prepárate para descubrir el secreto de las papas al horno perfectas que se convertirán en un clásico en tu hogar!
Ingredientes para las papas fritas
- 1 kg de papas
- 50 ml de aceite de girasol refinado
- sal y hierbas frescas para servir
Método de preparación de las papas fritas al horno
Para freír, puedes usar cualquier tipo de papa, tanto las nuevas como las viejas, las harinosas o las que tienen más almidón. Es mejor elegir tubérculos grandes, ya que son más fáciles de cortar.
Entonces, pela las papas y ponlas inmediatamente en un bol con agua fría para que no se oscurezcan.
Corta los tubérculos en rodajas del mismo grosor. Hay muchos utensilios para cortar, uno de ellos es un rallador de verduras con accesorios intercambiables: es rápido, cómodo y todas las rodajas quedan idénticas.
Coloca las papas cortadas de nuevo en un bol con agua fría limpia para quitar el almidón. Enjuágalas varias veces y luego escúrrelas en un colador.
Hierve agua en una olla grande y echa las papas cortadas en el agua hirviendo. ¡No es necesario añadir sal!
Cocina durante unos minutos, dependiendo del grosor de las rodajas. Luego, escurre las papas blanqueadas en un colador para que se vaya toda el agua.
Mientras tanto, precalienta el horno a 200 grados Celsius. Vierte aceite de girasol refinado en una sartén. Coloca la sartén con el aceite en el horno precalentado durante unos minutos para que el aceite también se caliente.
Con mucho cuidado, pasa las papas blanqueadas a la sartén con el aceite caliente. Ten cuidado de que las salpicaduras de aceite caliente no te quemen las manos o la cara.
Cocina las papas en el horno durante 15-20 minutos, revolviéndolas una vez para que se doren de manera uniforme por todos lados. Luego, saca la sartén del horno y sazona el plato con sal a tu gusto.
Esta guarnición se sirve caliente. Las papas absorben muy bien los olores y sabores, y combinan perfectamente con cebolla, champiñones, eneldo finamente picado y comino.
¡Y ahí las tienes! Unas papas fritas al horno que no le piden nada a las tradicionales. Crujientes, doradas y llenas de sabor, listas para convertirse en la estrella de tu mesa. Sírvelas calientes como guarnición para carnes, pescados, hamburguesas o simplemente disfrútalas solas con tu salsa favorita. Anímate a experimentar añadiendo tus especias preferidas como pimentón, ajo en polvo o romero antes de hornear. Espero que disfrutes de este pequeño capricho tanto como yo. ¡Buen provecho!










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