¡Dale la bienvenida a la primavera con esta receta vibrante y refrescante! Los rabanitos marinados con miel y hierbas son la manera perfecta de transformar esta humilde hortaliza en un bocado gourmet. Olvídate del sabor picante y descubre una textura crujiente y un delicioso equilibrio agridulce con notas especiadas. Esta receta no solo es increíblemente fácil y rápida, sino que también te permite conservar los sabores de la temporada. ¡Prepara un frasco y ten siempre a mano un toque de color y sabor para alegrar tus platos!
Ingredientes para los rabanitos marinados
- 1 manojo de rabanitos rojos
- 1 cucharadita de sal
- 1 ramita de eneldo
- 3 hojas de laurel
- clavos de olor, pimienta de Jamaica, pimienta negra y semillas de mostaza al gusto
- 1 cucharada de miel
- 3 cucharadas de vinagre de manzana
- agua
Modo de preparación de los rabanitos marinados
Cortamos los extremos de los rabanitos. Con ayuda de una mandolina, cortamos los rabanitos en rodajas finas, casi transparentes. No es necesario pelar los rabanitos, basta con lavarlos muy bien. Si no tienes una mandolina, intenta cortar las verduras lo más fino posible con un cuchillo afilado.
Colocamos los rabanitos cortados en un frasco de medio litro sin apretarlos. No los compactes; las verduras deben quedar sueltas. Llenamos el frasco casi hasta el borde.
Vertemos agua fría hasta cubrir. Luego, escurrimos esa agua en una cacerola pequeña; así mediremos la cantidad exacta de líquido necesario. Es mejor usar agua filtrada o hervida y enfriada.
Reservamos 3 cucharadas de esta agua, que luego serán reemplazadas por el vinagre. A la cacerola con el agua, añadimos la sal. Agregamos las hojas de laurel, unos granos de pimienta negra y pimienta de Jamaica, un par de clavos de olor y una cucharadita de semillas de mostaza. Calentamos la marinada hasta que hierva y cocinamos por 4 minutos.
En el frasco con los rabanitos, ponemos una ramita de eneldo fresco. El eneldo y los rabanitos son de las primeras delicias de la primavera, pero puedes añadir tus hierbas favoritas que creas que combinan bien.
Dejamos enfriar la marinada a temperatura ambiente. Para enfriarla rápidamente, puedes colocar la cacerola en el fregadero lleno de agua fría. A la marinada ya fría, le agregamos la miel y el vinagre de manzana. Mezclamos y probamos. Ajusta las proporciones de la marinada a tu gusto. El equilibrio entre ácido, dulce y salado es muy personal. Quizás quieras añadir más sal o miel, o hacer la marinada más ácida.
Vertemos la marinada fría en el frasco sobre los rabanitos. Las rodajas de rabanito y el eneldo deben quedar completamente sumergidos en la marinada. Si por alguna razón falta líquido, puedes añadir un poco más de vinagre o agua hervida fría.
Cerramos el frasco herméticamente; esto es importante. Si el frasco no está bien cerrado, un olor fuerte se extenderá por todo el refrigerador.

¡Después de un día, tendrás en el frasco unas magníficas rodajas rosadas, especiadas, jugosas e increíblemente deliciosas!
Dejamos los rabanitos en el refrigerador durante 24 horas. ¡Después de un día, tendrás en el frasco unas magníficas rodajas rosadas, especiadas, jugosas e increíblemente deliciosas!
Ahora que tus rabanitos marinados están listos, ¡las posibilidades son infinitas! Sírvelos como aperitivo junto a una tabla de quesos, añádelos a tus ensaladas para un toque crujiente y ácido, úsalos como guarnición para carnes o pescados, o incluso anímate a ponerlos en tus tacos. No dudes en experimentar con otras especias como granos de cilantro o un trocito de jengibre. Esperamos que disfrutes de esta sencilla pero elegante receta que captura la esencia de la primavera en un frasco. ¡Buen provecho!









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