¡Bienvenido a un plato que es un verdadero abrazo en un tazón! Este ragú de pollo con calabaza es la definición de comida reconfortante. La combinación del dulzor natural de la calabaza con la suavidad del pollo, todo envuelto en una salsa cremosa y aromática, crea una experiencia culinaria inolvidable. Es una receta perfecta para los días frescos de otoño, una cena familiar acogedora o simplemente cuando necesitas un plato que te llene de calidez y sabor. Fácil de preparar y lleno de matices, este guiso se convertirá en uno de tus favoritos.
Ingredientes para el ragú de pollo con calabaza
- 400 g de filete de pollo
- 500 g de calabaza
- 150 g de cebolla
- 50 g de puerro
- 4 dientes de ajo
- 20 g de mantequilla
- 10 g de aceite vegetal
- 25 g de harina de trigo
- 120 g de smetana (una crema agria espesa, se puede sustituir por crema agria)
- sal, nuez moscada
Modo de preparación del ragú de pollo con calabaza
Primero, pelamos la calabaza. Cortamos la parte superior, retiramos las semillas con una cuchara y la cortamos por la mitad. Quitamos la cáscara y rallamos la pulpa o la cortamos en trozos pequeños.
Si estás haciendo una lámpara para una festividad, tendrás que esforzarte y raspar la pulpa de las paredes con una cuchara. Es un poco difícil, pero es lo que hay; al menos no necesitarás usar el rallador.
Lavamos el filete de pollo, lo secamos y lo cortamos en cubos. Para esta receta, puedes usar tanto filete de pechuga como de muslo de pollo. Es importante que sea sin hueso ni piel.
Cortamos en aros la parte blanca del tallo del puerro. Cortamos en medias lunas una cebolla grande. Machacamos los dientes de ajo con un cuchillo y les quitamos la piel.

En una mezcla caliente de mantequilla y aceite vegetal, sofreímos el ajo, la cebolla y el filete de pollo
Vertemos aceite vegetal refinado en una cazuela, añadimos mantequilla y la ponemos al fuego. Cuando la mantequilla se derrita, agregamos primero los dientes de ajo, y unos segundos después, la cebolla picada. Cocinamos a fuego lento durante 5-6 minutos. A la cebolla pochada le añadimos el filete de pollo y lo sofreímos durante unos minutos para que los trozos de carne se impregnen de aceite.
Sobre el pollo, colocamos la calabaza rallada y añadimos aproximadamente 5 g de sal fina. Tapamos bien la cazuela y la dejamos en la estufa a fuego bajo durante unos 35-40 minutos.
Este ragú no requiere mucha atención, pero durante la cocción se pueden remover los ingredientes. Las verduras soltarán mucho jugo, por lo que nada se quemará.
Por separado, mezclamos la smetana (una crema agria espesa, se puede sustituir por crema agria o yogur griego natural) con harina de trigo de todo uso y añadimos un poco de agua fría para que la mezcla quede más líquida. Luego, rallamos finamente media nuez moscada. Vertemos la salsa en la cazuela, removemos, volvemos a tapar bien y cocinamos por otros 10 minutos.
¡Y listo! Tu delicioso ragú de pollo con calabaza está preparado para deleitar a todos en la mesa. Este plato no solo es nutritivo y sabroso, sino que también lleva consigo la calidez de la cocina casera. Sírvelo caliente, acompañado de un poco de arroz blanco, puré de papas o una rebanada de pan crujiente para no dejar ni una gota de su increíble salsa. Puedes decorarlo con un poco de perejil fresco picado para darle un toque de color. ¡Esperamos que disfrutes de cada bocado y que esta receta traiga muchos momentos felices a tu hogar! ¡Buen provecho!








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