El ratatouille es un plato emblemático de la cocina francesa, originario de la soleada región de Provenza. Tradicionalmente, es un guiso rústico que celebra la abundancia de las verduras de verano. En esta versión, lo llevamos un paso más allá añadiendo arroz, convirtiéndolo en un plato único, completo y muy reconfortante. La combinación de berenjenas, pimientos, tomates y hierbas aromáticas crea una sinfonía de sabores que, junto al arroz, resulta perfecta para una comida familiar o para recargar energías. ¡Prepárate para llenar tu cocina con un aroma irresistible!
Ingredientes para el ratatouille con arroz
- 150 g de arroz blanco de grano largo
- 100 g de cebolla
- 30 g de apio
- 150 g de zanahoria
- 120 g de pimiento rojo dulce
- 250 g de berenjenas
- 120 g de tomates
- 30 g de pasta de tomate
- 100 g de guisantes verdes
- 600 ml de caldo de verduras
- 2 dientes de ajo
- aceite de oliva, sal, pimienta, tomillo
Modo de preparación del ratatouille con arroz
Picamos la cebolla en cubos pequeños. Cortamos los dientes de ajo en láminas finas. En una olla de fondo grueso, vertemos 3 cucharadas de aceite de oliva. A continuación, añadimos la cebolla y el ajo.
Espolvoreamos la cebolla con sal. Añadimos una cucharadita de tomillo seco. Sofreímos a fuego bajo durante unos 6 minutos, hasta que la cebolla esté blanda y translúcida.
Picamos finamente los tallos y las hojas de apio. Añadimos el apio a la olla y sofreímos todo junto un par de minutos.
Cortamos las zanahorias tiernas en rodajas gruesas. Añadimos la zanahoria cortada a la olla, removemos y sofreímos durante 5 minutos junto con la cebolla.
Cortamos el pimiento rojo dulce, retiramos el pedúnculo y las semillas, y lo enjuagamos bajo el grifo. Cortamos el pimiento en cubos. Añadimos el pimiento cortado a la olla.
Cortamos una berenjena morada y firme en cubos de aproximadamente un centímetro. Añadimos la berenjena cortada al resto de las verduras. Sofreímos todo junto durante unos minutos para que los trozos de berenjena absorban el aceite y el jugo de las verduras.
Añadimos los tomates finamente picados. Para esta receta, puedes usar tomates enlatados troceados en su propio jugo. Si usas tomates frescos, es recomendable escaldarlos en agua hirviendo, enfriarlos en agua fría y quitarles la piel.
Añadimos la pasta de tomate o media taza de puré de tomate.
Agregamos el arroz blanco de grano largo.
Vertemos el caldo de verduras caliente o agua hirviendo. Salpimentamos al gusto con pimiento rojo molido y pimienta negra. Si no estás preparando un plato de ayuno, puedes sustituir el caldo de verduras por caldo de pollo, quedará aún más sabroso.
Cocinamos el ratatouille a fuego bajo durante unos 30 minutos después de que rompa a hervir. Si te gusta un guiso espeso, no tapes la olla para que el líquido se evapore. Si prefieres un guiso más caldoso, como una sopa espesa, tapa la olla con una tapa que tenga un orificio para la salida del vapor.
5 minutos antes de que esté listo, añadimos los guisantes verdes a la olla. Si usas guisantes congelados, sácalos del congelador con antelación para que se descongelen.
Servimos el ratatouille con arroz caliente. Está delicioso con una baguette francesa, ¡me encanta mojar trozos de pan en la salsa espesa!
¡Y ahí lo tienes! Un plato de ratatouille con arroz vibrante, nutritivo y rebosante de sabor. Esperamos que hayas disfrutado del proceso tanto como del resultado final. Este plato es increíblemente versátil: puedes servirlo tal cual, o añadirle un toque final con un poco de perejil fresco picado o una cucharada de yogur griego o crema para darle un contrapunto cremoso. Es la comida perfecta para compartir, un verdadero abrazo en forma de guiso que evoca los campos de la Provenza. ¡Que lo disfrutes y buen provecho!













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