En muchas culturas de Europa del Este, las verduras encurtidas son más que un simple acompañamiento; son una tradición, una forma de conservar la cosecha y disfrutar de sabores vibrantes durante todo el año. Hoy te traemos una versión rápida y moderna de esta costumbre: un espectacular repollo marinado con jengibre y remolacha. Esta receta no solo es fácil de preparar, sino que también es un festín para los sentidos. El repollo se mantiene increíblemente crujiente, la remolacha le da un precioso color rosado y un dulzor terroso, mientras que el jengibre y el chile aportan un toque picante y exótico. ¡Prepárate para crear una guarnición o botana que sorprenderá a todos!
Ingredientes para el repollo marinado rápido con jengibre y remolacha
- 2 kg de repollo blanco
- 200 g de remolacha (betabel)
- 200 g de manzanas
- 1 cabeza de ajo
- 3 cm de raíz de jengibre
- 2 chiles
- 1 L de agua
- 20 g de sal
- 120 g de azúcar granulada
- 1 cucharadita de semillas de cilantro, 1 de comino y 1 de mostaza
- algunas hojas de laurel, umbelas de eneldo (las flores de la planta que contienen las semillas)
Modo de preparación del repollo marinado rápido con jengibre y remolacha
De una cabeza de repollo grande y densa, retiramos las hojas superiores y la cortamos por la mitad. Quitamos el corazón.
Cortamos el repollo en trozos grandes; yo obtengo trozos de unos 5 centímetros de ancho.
Para la salmuera, en una cacerola pequeña vertemos el azúcar, la sal, las semillas de cilantro, comino y los granos de mostaza. Añadimos un par de umbelas de eneldo (las flores de la planta que contienen las semillas) y unas cuantas hojas de laurel. Opcionalmente, se puede añadir pimienta negra y pimienta de Jamaica, un poco de clavo de olor o una ramita de canela. Vertemos el agua, llevamos a ebullición y cocinamos durante 5 minutos. Se puede preparar sin azúcar, sustituyéndolo por miel. La miel debe añadirse a la salmuera cuando se esté enfriando.
Recomiendo preparar el repollo marinado en un recipiente grande de acero inoxidable, esmaltado, de porcelana o de vidrio. Colocamos el repollo cortado en la olla.
Pelamos la raíz de jengibre. Pelamos el ajo. Cortamos el chile, retirando las semillas. Cortamos el ajo y el jengibre en láminas finas, y el chile en rodajas.
Añadimos el ajo, el chile y el jengibre al repollo. Cortamos las manzanas en gajos grandes y las añadimos a la olla junto con los condimentos.
Exprimimos el jugo de limón sobre las verduras. Para evitar que las semillas de limón caigan en la ensalada, es mejor colar el jugo a través de un colador.
Pelamos la remolacha cruda. La cortamos en tiras finas y la añadimos al resto de las verduras.
Dejamos enfriar la salmuera casi a temperatura ambiente; puede estar ligeramente tibia, pero no caliente.
Vertemos la salmuera en la olla con las verduras. Mezclamos bien los ingredientes, se puede hacer con las manos. Si la salmuera no es suficiente, se puede añadir un poco de agua hervida fría o filtrada.
Presionamos las verduras con un plato o platillo y colocamos un peso encima, por ejemplo, un frasco de un litro lleno de agua.
Cubrimos la olla, junto con el peso, con una toalla. Dejamos el repollo a temperatura ambiente durante 72 horas. Puede que necesites un poco más o menos de tiempo, ya que el proceso depende de la temperatura de la habitación.
¡Y listo! Ahora tienes un delicioso repollo marinado que no solo es un placer para el paladar, sino también para la vista. Sírvelo como una guarnición refrescante junto a carnes asadas, papas o como parte de una tabla de aperitivos. También es fantástico en sándwiches o para darle un toque crujiente a tus ensaladas. Guárdalo en un frasco hermético en el refrigerador y verás cómo su sabor se intensifica con los días. Esperamos que disfrutes de esta explosión de sabor y te animes a experimentar con tus propias combinaciones de especias. ¡Buen provecho!














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