Preparar embutidos en casa es una experiencia culinaria gratificante, y esta receta de salchicha de pollo con cebada perlada es la prueba perfecta. Olvídate de las versiones industriales y descubre el sabor auténtico de una salchicha hecha con ingredientes frescos y naturales. La combinación del jugoso pollo con la textura única de la cebada perlada crea un bocado rústico y delicioso. Además, usar la propia piel del pollo como envoltura no solo es ingenioso, sino que garantiza una jugosidad incomparable. ¡Atrévete a sorprender a todos con esta delicia casera!
Ingredientes para la salchicha casera de pollo con cebada perlada
- 550 g de pollo (muslos sin piel ni hueso para el relleno, piel de la pechuga para la envoltura);
- 70 g de cebada perlada;
- 3 g de comino;
Método de preparación de la salchicha casera de pollo con cebada perlada
Para la envoltura de la salchicha casera horneada, retiramos una pieza entera de piel de la pechuga del pollo. La salchicha en sí la prepararemos con los muslos, a los que hay que quitarles la piel y los huesos.
Cosemos la piel de la pechuga con hilo de algodón. Hacemos una especie de calcetín largo con la piel, cuyo extremo atamos con el mismo hilo. Cortamos la carne de pollo en cubos de tamaño mediano y la mezclamos con cebolla y zanahoria salteadas. Salteamos la cebolla y la zanahoria con trocitos de grasa de pollo finamente picada, así la salchicha quedará más jugosa.
Cocemos la cebada perlada (un tipo de grano de cebada pulido) hasta que esté a medio cocer. Cuando la cebada se enfríe, la mezclamos con la carne picada.
Añadimos a la mezcla un huevo, la mitad de la páprika picante, comino y sal. Con una cucharadita, rellenamos la envoltura de piel.
Atamos firmemente la salchicha por ambos extremos con un hilo de algodón grueso para que el relleno no se salga durante el horneado.
Cortamos una cebolla grande en aros gruesos. Los colocamos en el fondo de una fuente para horno engrasada. Ponemos la salchicha sobre la cebolla con la costura hacia abajo, espolvoreamos con páprika, rociamos con aceite y añadimos tomates cherry. La cebolla cumplirá una buena función en el horneado de la salchicha, ya que será lo primero en quemarse si algo sale mal.
Precalentamos el horno. La temperatura es de 190 grados Celsius (375 °F). Horneamos la salchicha durante 30 minutos, cubriendo la fuente con papel de aluminio.
Retiramos el papel de aluminio. Terminamos de cocinar la salchicha durante otros 10-15 minutos, rociándola con el jugo que se ha formado. Si es necesario, se puede añadir un poco de agua para que la salchicha no se queme.
Cortamos la salchicha de pollo con cebada perlada una vez que se haya enfriado por completo. Los tomates horneados servirán como un delicioso acompañamiento para un sándwich con esta salchicha casera.
¡Y ahí la tienes! Una espectacular salchicha casera que no solo es deliciosa, sino también un proyecto de cocina muy entretenido. Una vez que se enfríe, puedes cortarla en rodajas y servirla en una tabla de picar con mostaza, pepinillos y un buen pan artesanal. También es perfecta para sándwiches o incluso como parte de un desayuno contundente. Guárdala en el refrigerador envuelta en papel film por hasta 3-4 días. Esperamos que disfrutes de cada bocado de esta joya culinaria. ¡Buen provecho!











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