Sopa de papa al estilo alemán

¡Bienvenido a un viaje culinario al corazón de Alemania con un plato que es puro confort en un tazón! La sopa de papa al estilo alemán, o *Kartoffelsuppe*, es una de esas recetas clásicas que demuestran cómo los ingredientes más sencillos pueden transformarse en una comida increíblemente satisfactoria. No esperes técnicas complicadas ni sabores exóticos; la magia de esta sopa reside en su simplicidad, su calidez y su sabor profundo, obtenido gracias a la base de tocino y el sofrito de verduras. Es el plato perfecto para un día lluvioso, una cena familiar sin complicaciones o simplemente cuando necesitas una dosis de cariño casero. ¡Prepárate para enamorarte de esta joya de la cocina alemana!

Cocción: 30 minutos
Cantidad: 4 Porciones
Por porción
Calorías: 190 kcal
Proteínas: 6 g
Grasas: 20 g
Carbohidratos: 18 g

Ingredientes para la sopa de papa al estilo alemán

  • 100 g de tocino
  • 250 g de papas
  • 150 g de zanahoria
  • 120 g de cebolla
  • 1/2 cucharadita de mejorana
  • 1 l de caldo de pollo
  • 1 diente de ajo
  • sal y pimienta al gusto

Modo de preparación de la sopa de papa al estilo alemán

Tiras de tocino crudo en una olla de fondo grueso, comenzando a cocinarse a fuego medio.

Colocamos el tocino picado en la olla y calentamos a fuego medio.

Cebolla y ajo picados sofriéndose con trozos de tocino dorado en una olla.

Añadimos la cebolla y el ajo picados al tocino dorado.

Una mano espolvoreando mejorana seca sobre el sofrito de cebolla, ajo y tocino en la olla.

Espolvoreamos la mejorana.


Cortamos el tocino en tiras finas. Ponemos una olla de fondo grueso en la estufa, añadimos el tocino picado y calentamos a fuego medio. Removemos con una espátula hasta que toda la grasa del tocino se haya derretido. Dejamos los chicharrones (trocitos de tocino frito y crujiente). Puedes probar a sustituir el tocino por panceta ahumada, ya que las sopas con ahumados son otra característica de la cocina alemana.

Pica finamente la cebolla. Pica el diente de ajo. Añade la cebolla y el ajo picados al tocino dorado. No es necesario añadir aceite, ya que hay suficiente grasa en la olla del tocino. Si cocinas con panceta que tiene capas de grasa finas, un poco de aceite vegetal no vendrá mal.

Sofríe la cebolla hasta que adquiera un color acaramelado, aproximadamente 10 minutos a fuego medio. Espolvorea la mejorana. Puedes usar otra hierba aromática, como tomillo, orégano o hisopo.

Zanahoria cortada en cubos pequeños siendo añadida a la olla con el sofrito.

Agregamos la zanahoria picada a la olla.

Lava la zanahoria fresca con un cepillo y pélala con un pelador de verduras. Corta la zanahoria en cubos pequeños, como para una ensalada rusa. Añade la zanahoria picada a la olla con la cebolla sofrita.

Papas cortadas en cubos siendo añadidas a la olla con las zanahorias y el sofrito.

Añadimos las papas a la olla después de la zanahoria.

Vertiendo caldo de pollo o carne en la olla sobre las verduras y el tocino.

Vertemos el caldo de pollo o de carne.

La sopa de papa hirviendo suavemente a fuego bajo en la olla con la tapa puesta.

Cocinamos a fuego bajo durante 20 minutos.


Pela las papas y córtalas en cubos del mismo tamaño que la zanahoria. Añade las papas a la olla después de la zanahoria. Sofríe las verduras a fuego alto durante 10 minutos, removiendo constantemente. Para esta receta, elige papas que no se deshagan al cocer.

Vierte el caldo de pollo o de carne.

Lleva a ebullición. Tapa la olla para que el caldo no se evapore. Cocina a fuego bajo durante 20 minutos. Al final de la cocción, sazona con sal a tu gusto.

Sirviendo con un cucharón la sopa de papa caliente desde la olla a un tazón.

Servimos la sopa de papa caliente en platos y la llevamos a la mesa de inmediato.

Sirve la sopa de papa caliente en platos y llévala a la mesa de inmediato. Queda deliciosa espolvoreada con crutones bien tostados de pan blanco.

¡Y ahí la tienes! Una humeante y deliciosa sopa de papa al estilo alemán lista para disfrutar. Este plato es un verdadero abrazo en forma de comida, ideal para compartir con tus seres queridos. Sírvela bien caliente, quizás con una rebanada de pan rústico para no dejar ni una gota en el plato. Si quieres darle un toque extra, puedes añadir un poco de perejil fresco picado por encima o incluso una cucharada de crema ácida. Esta sopa no solo alimenta el cuerpo, sino también el alma, recordándonos la belleza de la cocina casera y tradicional. ¡Buen provecho o, como dirían en Alemania, *Guten Appetit*!