La "zapekanka", o gratinado, es un plato emblemático de la cocina casera de Europa del Este, famoso por su versatilidad y su capacidad para reconfortar el alma. Hoy te traemos una versión salada, increíblemente sustanciosa y fácil de preparar: un gratinado de fideos con salchichas y ejotes. Es la solución perfecta para una cena familiar, un almuerzo rápido o incluso para aprovechar esos fideos que te sobraron. La combinación de la pasta suave, las salchichas jugosas y el toque fresco de los ejotes, todo unido por una cremosa mezcla de huevo y leche y cubierto con una capa de queso dorado y crujiente, es simplemente irresistible. ¡Prepárate para descubrir un nuevo plato favorito que te sacará de apuros más de una vez!
Ingredientes para el sustancioso gratinado de fideos con salchichas y ejotes
- 200 g de fideos (tipo vermicelli o similar)
- 4 salchichas
- 150 g de ejotes (o judías verdes)
- 3 huevos
- 200 ml de leche
- 35 g de queso duro (para rallar)
- 20 g de mantequilla
- sal y especias al gusto
Modo de preparación del sustancioso gratinado de fideos con salchichas y ejotes
En una olla, vierte 1.5 litros de agua y añade 1 cucharadita de sal. Cuando el agua hierva, agrega los fideos y remueve para que no se peguen al fondo. Después de que vuelva a hervir, cocina por 5 minutos y luego escúrrelos en un colador. Sazona los fideos ya cocidos con mantequilla y mezcla bien para que no se apelmacen.
Corta las salchichas en rodajas de aproximadamente medio centímetro de grosor. Si preparas el gratinado con salchichón cocido o sardelki (salchichas más gruesas y cortas), córtalos en cubos grandes.
En un bol, mezcla las salchichas y los fideos.
Corta las puntas de los ejotes y trocéalos en pedazos grandes. Coloca los ejotes troceados en agua hirviendo con sal durante 4 minutos, retíralos con una espumadera y añádelos al bol.
Si usas ejotes congelados, sácalos del congelador con antelación y déjalos a temperatura ambiente durante 30 minutos, luego blanquéalos de la misma manera que los frescos.

Ponemos los ejotes troceados por 4 minutos en agua hirviendo con sal, los sacamos con una espumadera y los añadimos al bol
En un bol aparte, casca los huevos frescos, añade sal al gusto y bátelos con un batidor de varillas. No es necesario batir hasta obtener una espuma densa, basta con romper la estructura de las yemas y las claras para lograr una mezcla homogénea.
A los huevos batidos, añade la leche fría. Para una versión más contundente del plato, puedes sustituir la leche por crema de leche (con un 10% de grasa).
Engrasa una fuente apta para horno con una fina capa de mantequilla y espolvorea con harina de trigo o sémola. Coloca la mezcla de fideos, salchichas y ejotes en la fuente, distribuyéndola en una capa uniforme.
Vierte la mezcla de huevo y leche en la fuente; debe cubrir completamente el contenido, pero sin llegar hasta el borde para evitar que salpique las paredes del horno durante la cocción.
Ralla un queso curado de sabor intenso con un rallador fino. Para esta receta, puedes usar quesos locales semiduros como el queso manchego (versión mexicana), gouda o un queso cremoso que se derrita bien. Con parmesano también quedará delicioso.
Espolvorea el gratinado con el queso rallado.
En este punto, puedes añadir unas finas lonchas de tocino ahumado o chorizo ahumado por encima.

Colocamos los fideos con las salchichas y los ejotes en la fuente, distribuyendo en una capa uniforme
Precalienta el horno a 180 grados Celsius. Coloca la fuente en la rejilla del medio del horno precalentado. Hornea el gratinado de fideos durante 25-30 minutos, hasta que se forme una corteza dorada en la superficie.
¡Y ahí lo tienes! Un gratinado de fideos dorado, burbujeante y listo para disfrutar. Este plato es delicioso por sí solo, pero también puedes servirlo con una ensalada fresca de hojas verdes para un contraste ligero y refrescante. No dudes en experimentar: prueba con diferentes tipos de pasta, añade otras verduras como maíz o pimientos, o utiliza chorizo en lugar de salchichas para un toque picante. La belleza de la "zapekanka" está en su adaptabilidad. Esperamos que esta receta te traiga tanto calor y alegría a tu mesa como lo hace en los hogares de Europa del Este. ¡Buen provecho!








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